« Junio 2008 | Inicio | Agosto 2008 »

Julio 24, 2008

Juegos y más juegos

El domingo pasado me acerqué a Parla a las jornadas Talcador, organizadas por el club Oráculo del sur. Era, en realidad, una excusa tan buena como cualquier otra para volver a ver a mi amiga Cristina, a la cual llevaba demasiado tiempo sin ver, y a su marido Sergio. Como ellos andaban muy ocupados con la organización y no quería andar detrás de ellos, me apunté a un "concurso de juegos de mesa", y así, de paso, aprendía a jugar a alguno. Por pasar un poco el rato por ahí mientras ellos andaban ocupados.

coloretto.jpg

Pues al final me lo pasé en grande. En mi casa mi hermano tiene un armario lleno con cajas y cajas de juegos, igual que Wally Week pero yo, aunque disfruto con ellos, no los colecciono, ya que no juego con la frecuencia que quisiera. Me gustaron prácticamente todos los juegos, incluso pude jugar a algunos ya fuera de concurso. Además... que quedé 2º en un campeonato de 33 personas, y jugando principalmente con adultos (no todo el mundo lo hizo). Me llevé un juego y todo de premio, sensacional, teniendo en cuenta que me apunté por hacer algo.

Al margen de aquello, fue sensacional encontrarme con Quinito, webmaster de El maravilloso mundo de los tebeos, y a su amigo Héctor... antiguo compañero mío de clase con quien jugaba a D&D en el insitituto, y que sigue al pie del cañón en esta aficción. Increíble. De remate, en uno de los grupos coincidí con un lector de la web que se llama Rául (te llamabas así, ¿no?), que ya andaba mosquedo con lo de "Viru"... Un auténtico honor jugar contigo, amigo.

En cuanto a los juegos a los que jugué, os comento un poco por encima:

Coloretto: juego de esos de los que llevas años sabiendo de su existencia y que tiene cierta fama de pachangero. Es ligerito, pero tiene su miga. Se pueden desarrollar varias estrategias, y existe la interacción, aunque indirecta. Me gustó.

cash.jpg

Cars & Guns: a mí ese rollo de los "gimmicks" no me va mucho, y nunca le había hecho mucho caso al rollo de "las pistolas de goma". Pero cuando la cosa está en marcha, ¡que bien funciona! Sobre el papel, una pachanguilla, pero en la práctica es un juego rápido y que da para muchísimas risas con los amigos. El momento a lo John Woo (o a lo Tarantino, pero a mí me viene antes a la cabeza Woo) de apuntarse a la cabeza cada turno entre los jugadores mola mogollón.

Mamma Mia: jueguecito de cartas de hacer pizzas, donde lo principal es tener buena memoria para saber que ingredientes van echando los rivales. También me gustó: rápido y divertido, además arriesgué jugando una estrategia que descubrí / idee y conseguí llevarme los tres puntos.

Ubongo: algo así como hacer un Tetris a contrareloj y el primero elije que joyas escoje. El que tenga más de cada color gana. Muy divertido e ideal para esos amigos que tampoco gustan muchos de los juegos.


Matamoscas: este ya era más de reflejos y no es lo que más me gusta en el mundo, pero al menos se me dio mejor que el Cars & Guns. Había que cazar moscas del mismo tipo


Saboteur:
unos enanos van cavando un tunel para llegar al oro, y uno o varios son traidores que tratan de putear. También tiene su gracia, aunque el que mejor se lo pasa es el traidor que va fastiando.

También pude jugar a un juego de la mafia que no me acuerdo como se llama y echar un vistazo al famoso Agrícola, que tanta gente está deseando que aparezca. Tiene buena pinta, quizá siguiendo los patrones del Puerto Rico?.

haciendoelimb%C3%A9cil.jpg

Como curiosidad, ver como el Rol, mal que le pese, quedó relegado a un par de partidas por la mañana y otro par por la tarde. En todo caso, no recuerdo habérmelo pasado tan bien en unas jornadas como estas en toda mi vida. El año que viene repetiré, y os invito a que si sois de Parla o por Madrid os acerquéis por ahí.

En su día Wally, nuestro amiguete y colaborador Illuminatus y un servidor hablamos de realizar un blog de juegos de mesa... aunque yo decía de meter ahí cosas de ordenador (total, no dejan de ser juegos). Tras días como este me lo vuelvo a plantear, aunque sea una aficción bastante minoritaria, da para grandes momentos, como estos.

Julio 21, 2008

Malagueños salerosos

Un breve inciso para comunicarles dos eventos.

El 1º: este miércoles 23 tocamos Calipo A en la Sala Caracol, con otros 3 grupos. Si os gusta la música en directo, puede ser una buena ocasión para descubrir.

El día 1 de Agosto estaremos tocando en Málaga, dentro de las jornadas Imaginamálaga, dedicadas al cine fantástico, juegos y en subcultura en general. Ya os contaremos más en breve, pero os adelantamos que es posible que el día anterior hagamos un miniconicerto con... GATO, de Enano Rojo, que estará inivitado al evento.

Sigan con lo que estaban haciendo. Actualizamos en breve.

Aquí no hay nada que ver.

Julio 18, 2008

El fin de los Serrano

Durante un tiempo seguí Los Serrano. Así, como suena. Nadie es perfecto. Muchos se ríen con las sandeces de Aída, y a mí me hacía gracia Los Resines. Al menos mientras estaba Fran Perea ahí. Por supuesto enfrentarse a esa serie requería muchísima paciencia, y tragarse tramas que no interesaban a nadie. Especialmente los putos críos, que como nadie sabía que hacer con ellos, se inventaron lo del grupo, y los abuelos. Era una serie que se leía bien con un libro en la mano: veías cuando salían Fiti (con el cual parece que compartiré una futura ponencia en Pamplona), Resines y su hermano el del bar, y seguías un poco la megatontería de la trama romántica de Marcos y Eva, y durante el resto podías leer o navegar por internet.

value="http://www.youtube.com/v/BjASxOIVYbc&hl=en&fs=1">


Recuerdo que mi hermano Javi y yo nos partíamos la caja ante las lamentables actuaciones de Fran Perea y su chica (y su gran grupo Los Beberechos) , ante las situaciones totalmente irreales en una supuesta serie costumbrista y ante las Resinadas que se sucedían. Es el mismo motivo por el cual seguíamos Al salir de Clase (la mejor serie española de todos los tiempos): para fliparlo y reírnos. Pero cuando se fueron los dos hijos adolescentes, dejó de interesarme y me desenganché, a pesar de la insistencia de Michael Monroe de Hanoi Rocks en la calidad de la serie y su éxito en Finlandia. Pero ayer quería ver como leches terminaba la serie.

Aunque el capítulo estaba repleto de personajes que no conocía, aguanté (más o menos) hasta el final. Que se venía venir, dado el cariz de tragedia que estaba tomando esto. Al final era un sueño. Todo desde hace... 40 capítulos o más. Vamos, que han superado lo de Dallas, donde un personaje se había pasado soñando toda la temporada anterior y ahí no había pasado nada.


Personalmente, me gustaría creer que el personaje de Resines murió y aquello era su idea del paraíso, con Fran Perea viviendo aún con ellos y su mujer aún viva. Eso sí que hubiera sido original y no lo de "era todo un sueño", que parece el recurso de una película de terror barata o de un juego del Amstrad (de hecho el final de Camelot Warriors o MASK, por ejemplo, revelaba que todo aquello había sido una febril pesadilla). O quizá lo que han buscado es un final abierto a la interpretación del lector. En ambos casos, me parece que va totalmente contra el espíritu de la serie, sobre bares y talleres mecánicos y no sobre sucesos sobrenaturales o sociedades secretas.

En todo caso me da que, salvo a los fans más acérrimos, a nadie le importa un carajo. Desde aquellos episodios míticos, la serie había perdido muchos fans, y en realidad llevaba al menos un par de años aburriendo al más pintado. Es lo que tiene este formato infernal de la hora y cuarto: que en esos 130 y picos capítulos en realidad te has tragado casi 200 de una serie normal y estás hasta las pelotas. Eso y que, aunque parezca mentira, la partida de un par de sosos de cojones q como Marquitos y Eva dejó tocada a la serie, como prueba el hecho de que intentaran liar a los dos hermanos menores a posteriori y poder volver a usar la trama del amor secreto y todo eso.

En fin: para la posteridad queda los primeros discos de Fran Perea y también el de Santa Justa Klan. En los dos hay temas que me gustan. Y no: no me da vergüenza. ¿No les acabo de decir que veía Los Serrano? Sino me cuesta reconocer eso, menos que me gustaba La vida al revés. Total una canción dura 3 minutos, pero aquellos capítulos duraban bastante más.