Clásicos Pyjamarama!: ¡Comente, Demente!
Desde el rumor de que Tino y Yolanda de Parchís estaban liados, nada ha levantado tanta espectación como el fenómeno CULEBLOG (ingeniosa fusión de los términos “culebrón” y “blog”, no entiendo por qué rechazan mis guiones de Lalola, con la risa que doy). Básicamente, como todos sabemos lo que es, no hace falta decir que se trata del típico blog, de mujer preferiblemente, en el que cuenta su vida aún cuando no tiene nada que contar, pega letras de canciones, frases de películas, poemas, se queja de que F. no le hace caso y todas esas cosas que antes se escribían en un librito con ositos y corazones en las tapas y un candado del que perdías la llave a los dos meses.
Suele suceder que en este tipo de diarios se escribe presa de los sentimientos del momento, y se tarda poco más en sentir vergüenza de uno mismo por la cantidad de patochadas que se ha escrito que en perder la llave del candado, pero te queda el consuelo de que nadie lo ha leído (por otra parte, si escribes pero no lo lees tú porque te sientes abochornado – y porque, francamente, no vas a decir “a ver qué hice el 13 de febrero... hm, si fui con María Eugenia a tomar un helado, qué gracioso” - , y tampoco dejas que nadie lo lea... ¿para qué lo escribes?). En cambio al publicar tus parvadas en internet, te aseguras de que todo el mundo pueda ver lo patético que puedes llegar a ser. Ya puedes arrepentirte de haber dicho lo que has dicho, presa de la pasión (y que F. tiene un culo que tira de espaldas, y no me refiero a que lo tenga gordo y le haga perder el equilibrio), que tu horrible pasado no caerá en el olvido. Enhorabuena.
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