« Noviembre 2007 | Inicio | Enero 2008 »

Diciembre 2007 Archivos

Diciembre 5, 2007

Prejuzga, que algo queda

El manual del buen humano define "prejuicio" como "Sentimiento despreciable que sólo tienen los demás" y que, por tanto, es criticable. Cuando uno se agarra a ese clavo ardiendo denominado "objetividad", y que en realidad sólo se puede utilizar para verdades realmente universales como "el fuego quema", es tremendamente sencillo criticar un prejuicio. Seguro que Santiago Matamoros cada vez que iba a un cumpleaños (y porque no había blogs por aquel entonces) hablaba bien de los inmigrantes del sur.


Total, que sabemos que los prejuicios son malos, pero no sabemos que sólo algunos. Por ejemplo, alguien que se meta por sistema con los sudamericanos es un (puto) xenófobo (de mierda). Sin embargo, alguien que dedique todo su esfuerzo verbal y escrito a meterse con los (putos) norteamericanos (de mierda), es tan respetable como el que más. Por otra parte, sudaca es despectivo y yanki no. ¿Y esto por qué se hace? Porque los norteamericanos (comúnmente llamados "americanos", y específica y correctamente "estadounidenses", que cualquiera sabe que los canadienses son la hostia, ya se encargó Michael Moore de refregárnoslo por la cara) tienen dinero a espuertas, y los sudamericanos las pasan putas.


Pues eso también son prejuicios, señora. No sólo es estar discriminando a unos y otros países/continentes, es presuponer que los sudamericanos necesitan quién los defienda porque ellos solos, pobrecitos, están desvalidos frente a nuestros desarrollados insultos.


Lo mismo que nadie ve mal un cartel que diga "Se necesita dependienta", pero pondría el grito en el cielo al encontrarse con uno que dijese "Se necesita dependiente". No sólo es presuponer que un hombre no puede vender zapatos tan bien como una mujer, es asumir que vender zapatos es una cosa que sólo pueden hacer las mujeres. Ya saben, como limpiar, planchar o cocinar.


Otro prejuicio que nos pasan por las narices y ni siquiera olemos es el de "comercial". El odio por lo comercial va más allá de los grupos musicales y las películas (que suelen ser "americanadas"), hasta llegar a las fiestas. Que alguien soltó alguna vez la tontería de que San Valentín es un invento de El Corte Inglés y cada año al llegar febrero lo tienes que oír (y leer, ahora con los blogs) unas quinientas veces. Es un razonamiento tan lúcido como que Halloween (con esta no se meten, ¿eh? ni siquiera la tachan de "americanada") es un invento de jugueterías Poly para vender disfraces. Pero en fin, ahí andamos, con la manta liada al torrao y apedreando la navidad por ser falsa y comercial. Que lo que más jode no es gastarse los cuartos, lo que más jode es lo superficial que es esa felicidad impuesta por tradición. Seré feliz cuando me salga de las narices, no tengo por qué ser feliz una vez al año porque los demás lo digan. De hecho, no tengo por qué ser feliz ni hacer regalos. Menuda mierda de tradición, reunirse y regalarse cosas. En cambio, una tradición tan gilipollas como comer las uvas o gastarse un pastón indecente en ir a Kapital a enlatarse es sumamente respetable. Porque en nochevieja TODO EL MUNDO tiene que salir de fiesta y pasar una noche inolvidable, si no, estará empezando el año como un puto perdedor.


¿Y QUÉ si algo es comercial? ¿Qué es lo criticable, montar un negocio para ganar dinero? ¿Quizá piensan que Joaquín Sabina no es comercial sólo porque dice tacos, se droga(ba) y vota a Izquierda Unida? ¿Por qué nunca se considera "comercial" una de esas superseries de la tele que tanto culto levantan? ¿Por qué tanto odio a lo comercial, porque la maquetucha que grabó tu novio no ha ido a ninguna parte, y os habéis montado el autoengaño de que son artistas auténticos? ¿Es que para ser músico y respetable hay que ser un muerto de hambre?


Bah, que le follen. Me voy de puente con la señora Week. Pásenlo bien, muchachos/as, y nos vemos a la vuelta.

Diciembre 12, 2007

¿Ha visto usted a Mistetas?

Está social y tradicionalmente bien vista la aversión hacia los perros cuanto más pequeño es su tamaño. Es decir, que yo hago una comedia en la que algún perro sale malparado y si es pequeño ("perro-patada", los llaman; qué ingenioso desprecio), la gente se descojona. Esto suele ser porque a menor tamaño de perro, mayores probabilidades de que sus propietarios sean pijos, cursis, horteras o esa clase de viejos amargados que tuercen el morro cuando ven pasar a un chico con el pelo largo, y que llevan la leyenda"suegros indeseables" sobreimpresa en la jeta. Que como vimos la semana pasada, todo son prejuicios, señores, que es como tenerle asco a Snoopy o Mafalda.


En realidad, debería de ser al revés, que cuanto más grande, más asco nos diera. ¿Qué truños son más difíciles de sortear, y más deliciosos de contemplar en la acera? ¿Cuales revisten mayor peligrosidad para nuestras suelas? ¡LOS DE LOS PERROS GRANDES! Y, amigos, a menos que el dueño de ese mastín lo saque a la calle con una pala de obrero y un saco de arpillera, lo más normal es que lo deje donde está. Mientras que los "perros patada" dejan una especie de bellota fácilmente recolectable y que rara vez es tan grande como para untarnos la suela. Total, que con dar un taconazo se queda en el suelo, pudiendo proceder su ama o amo luego a la recogida y cordado para colgárselo del móvil (si la gente se cuelga esos espantosos chupa-chups en miniatura...)


La mayoría de las veces, los perros heredan el carácter de sus amos. Ahí tienen a Milú, igual de resabiado que Tintín, a Idéfix, tan bestia como Obélix, y a Führex, la mascota oficial del III Reich, que mordía a los perros de razas mixtas. Lo que sí portan siempre por parte de sus amos son los nombres, y créanme que muchas veces eso influye también en el carácter y comportamiento del animalito. Por ejemplo, un Dani sería el típico perro que no sólo se mea en el salón, sino que mientras dices "¿Qué coño he pisado?" te mira, moviendo el rabo, como si dijese "¿A que soy un gamberro entrañable?". Y claro, uno le coge la cabeza y lo restriega contra el meado para que sepa que eso no se hace. Como quien coge al niño que le ha pintado un "cuadro" con ceras en el pasillo, y le estampa la cabeza contra la obra de arte para que sepa que A.- eso no se hace y B.- las vacas tienen CUATRO PATAS.


Los nombres de los perros obedecen a varias categorías, y beben directamente del carácter y condición del dueño. Así, el perro de una familia con niños pequeños, llevará por gracia algo sugerido por estos, que no se cascan mucho la cabeza y tiran de dos fuentes:


- Referencias a su propia subcultura: Pluto, Pikachu, Bart, Rosenvinge... El bochorno de los padres cuando tienen que regañarlos o llamarlos por la calle es cojonudo. Que un señor letrado hecho y derecho vaya por la calle con una correa rota y gritando "Pocoyó! Pocoyó , ven aquí, me cago en la leche!" puede ser el fin de su credibilidad como profesional.


- Inspiración evocada por el propio animal: ¡Ojo! Recordemos que, salvo contadas excepciones como los chihuahua, que son como las sorpresas especiales de los Kinder, y salen montados y pintados para no cambiar jamás, el resto crecen y cambian. De modo que ese cachorrito recogido y dormilón, "Bolita", puede alcanzar las dimensiones de un bote de remos. Y ese es el problema, que a los siete meses "Bolita" digievoluciona a "Bolondrón", y "Manchita" a "Puto Chucho."


En un hogar sin niños, los adultos "simpáticos", esos que te dan la cena en nochevieja con el puto matasuegras y los villancicos picantones, ponen nombres originales e hilarantes que, como suele pasar con las bromas privadas, siempre hace más gracia en la intimidad. O sea, que sólo ríen ellos su propia ocurrencia. Aquí separamos dos vertientes comunes:


- "Homenaje / Qué friki soy": Ripley, Indiana, Frodo, Jagger, Kafka, Pornosawa, Seedorf, (u otro deportista que mola en el momento; no se imaginan la cantidad de Anelkas que habrán pasado por perreras de todo el país). La mayor pega es que cualquiera que utilice el apelativo "friki" para autoidentificarse tiene gustos pasajeros y tardará en cansarse del nombre del perro aproximadamente dos meses (cuando ya no le quede nadie a quien decírselo para que se ría).


- "Se me va la olla a menudo": Calimocho, Costo, Jotabé, Antichollo. Estos son algunos ejemplos de perros de película cañí, tipo León de Aranoa o incluso engendros-tipo de la talla de La Máquina de Bailar. Por desgracia, a veces la realidad supera la ficción, y el autor de la presente ha tenido ocasión de escuchar a un muestrario viviente de moda de mercadillo llamando al animal a grito de "¡Cannabis!".


Finalmente, nos encontramos con la tercera edad, también conocida en bautizos caninos como "poco originales". Suelen ser esos que llevan al perro atado en corto y que no descansan hasta asegurarse de que el perro se ha vuelto tan faldero y antisocial que te ladra si pasas a menos de cuatro metros de él. Además, cuando son blancos, tienen los pelos de la barba y los ojos de un color chochomona que dan lástima los pobres. Se pueden distinguir dos claras ramas:


- Nombres clásicos: Toby, Bobby, Pipi, Cuqui, Chiqui, Willy, Coco. Estos se convirtieron en grandes clásicos del mismo modo que todas las niñas tenían "María" en alguna parte de su nombre, y que ahora hay una Claudia y una Miriam en cada colegio. Son bisílabos rápidos e indoloros, y excepto Sultán, que es de perro grande y está tristemente en desuso (Gadgetinis, sois lo peor), suelen ser llanos y cursis y no le gustan ni al propio perro, lo cuál supone la simiente para su futura mala leche.


- El Último de Mis Hijos: si le va a hacer más caso y compañía y hacerle más cariños que sus auténticos hijos, que pasan a regañadientes a felicitarle el cumpleaños y a llevarle regalos que nunca le gustan, ¿por qué no bautizarlo como si fuera una pequeña persona? ¡Ya puestos, póngale un chaleco estilo escocés para que no se resfríe en invierno! Este tipo de perros enarbolan nombres como Chus, Pepe, Paco, Lola o Mari.


Y eso es todo por esta semana, tan próxima al nuevo año. El autor no quisiera bajar a mear algunas farolas sin antes dar las gracias a Berbikí, por su inestimable colaboración, a Wilma Week por su apoyo técnico (intentaremos resolverlo del todo, de momento la barra ya funciona) y al señor J.J.Jameson, que desde ahora se dedicará a moderar los comentarios de este nuestro espacio.

Diciembre 27, 2007

El Apocalipsis, según...

milenarismo.jpg


¿Ya tienen pensado cómo afrontar el Apocalipsis? ¿Yendo a saquear un centro comercial, robando un montón de cosas que de nada servirán si el mundo se acaba? ¿Echando un canete con ese/a vecino/a al/la que nunca te atreviste a pretender (pero que protagonizaba la cuarta parte de las entradas anuales de tu blog)? ¿Cogiendo unas cuantas armas y un helicóptero y sobrevolando España en busca de los zombies de sus famosos favoritos? ¿Confesando de una vez por todas que encontraban cierto ritmillo a las canciones de María José Galera?


Puede que ustedes no lo sepan, pero de lo que pueden estar seguros es de que algunos escritores siempre lo han sabido. San Juan lo supo en su momento, y en su honor saltamos hogueras, tiramos cohetes y le damos a la botella. Que cualquier excusa es buena para jugar con fuego, hacer ruido y mazarse como un perro. Y ya si con la tontería engañamos a alguien para echar un clavo en la playa, ni te cuento.


En los albores de un nuevo año, y más cerca del fin del mundo, Pyjamarama!, que aunque no lo parezca es un espacio de gran compromiso cultural y reconocido valor didáctico, ofrece aquí un estudio-recopilación que incorpora una pequeña selección de Apocalipsis bajo el prisma:


¿Cuál sería el final si ... ... hubiera escrito la Biblia?


Enid Blyton
Los sagaces y valientes muchachos evitan el Apocalipsis, detienen a los perversos contrabandistas que querían provocarlo y están de vuelta en casa a la hora de cenar y estudiar sus lecciones.


Dan Brown
El Apocalipsis no era más que una conspiración a varios niveles, un invento para mantener subyugado al populacho por parte de la Iglesia y los Illuminati Bávaros, personificados por un señor con una pistola y un pendrive con el Barrotes y el Prettypark.exe listos para instalar en los sistemas de seguridad del mundo entero. Un numismático australiano aficionado a las sopas de letras y una bella forense y criptógrafa que tuvo un tío masón descifrarán un montón de misteriosos códigos secretos, alguno de los cuales incluso tienen relevancia en la trama.


Jorge Bucay
Y… sí. Puede que el Apocalipsis llegue pero no es razón para permitir que los últimos pensamientos se encaminen hacia el lado negativo del asunto, sino pensá más bien en una liberación, en el fin del camino, en la luz de un nuevo amanecer. No es sino otra meta, otro jalón y por el mero hecho de estar ahí, no vas a enterrar tu rostro junto con tu alma en las palmas de las manos y llorar por el final, sino a levantar la cabeza y reír por un nuevo principio, afrontalo con energía. Dale, mientras el mundo se acaba, escuchá la última pista del compacto incluido con este libro.


Charles Bukowski
El Fin del Mundo llega y no es de extrañar, si es a lo que esta triste existencia de corrupción y vicio conduce, dado que la humanidad no es más que una sórdida bomba programada para la autodestrucción. De hecho, si no hubiera Apocalipsis, deberíamos de estar avergonzados o apesadumbrados por no encontrar un final en esta patética carrera en continuo descenso.


Agatha Christie
Au contraire, no caí en la cuenta hasta que unas palabras escuchadas al azar me recordaron unas líneas de la carta a la iglesia de Tiatira. Monsieur Greene tuvo tiempo suficiente de abandonar su dormitorio, cruzar descalzo el corredor hasta la habitación de mademoiselle Simone y tocar la primera trompeta para invocar el desastre sobre la tierra, antes de volver a Babilonia. ¿Pero por qué, dirán ustedes, por qué motivo? Eh bien, mes amies, Hercules Poirot se lo explicará: Monsieur Greene esperaba con ello dar inicio al Apocalipsis y forzar la Nueva Jerusalén, de la que, sin la molestia de tener que repartir con su prima, mademoiselle Simone, sería único heredero. Cherchez, la femme.


Miguel Delibes
Por aquellos días llegaba el Apocalipsis. Eran días grises, y una crujiente manta de hojas secas, dorada alfombra de nostalgia y niñez perdida, precedieron al fin del mundo tal y como el barrio lo conocía. Ya no éramos los jóvenes que una vez soñaron con cazar gamusinos en las copas de los cedros, y tampoco tendríamos ocasión jamás de llegar a ser aquellos abuelos que, apoltronados en sus bajos tronos de granito, golpeaban el suelo con sus garrotas, sus rústicos cetros y, coronados con sencillas boinas, hablaban de la Nueva Jerusalén que nunca lograron fundar.


Bret Easton Ellis
A fuerza de hundirse desde su alta cuna en un submundo de drogas, masoquismo y coprosodomía con la ramera de Babilonia, el protagonista descubre que el Apocalipsis no es un hecho, sino una persona: él mismo.


Laura Gallego García
La magia de dos corazones unidos es más fuerte que ninguna profecía. Isósceles y Nancy invocan el poder del unicornio perlado, que con su luz y pureza erradica todo el mal, devuelve la paz al mundo y desarrolla una cura contra el Alzheimer.


Stephen King
Los cuatro jinetes cabalgan desde el centro de un inmenso remolino, trayendo consigo una letanía de olores, el olor a mortajas, a epidemias, a desastres. Tienen la cara agusanada y a través de la piel demacrada de sus mejillas
findelmundofindelmundofindelmundo
se vislumbran algunos dientes que se estrechan hasta casi dejar ver las raíces podridas por el fuego y la desolación del infierno. Sus cuencas vacías constituyen receptáculos, vasos canopes para el
findelmundofindelmundofindelmundo
sinfín de almas que cada uno puede absorber. Las currucas mosquiteras alzan su vuelo, un millón de segunderos retrocediendo en el
findelmundofindelmundofindelmundo
reloj del Universo, atrasando el tiempo, alejándolo del Apocalipsis. Sus graznidos se convierten en el uniforme e impasible tictac…


Total, que al final aparecen los pájaros que parecía que estaban invadiendo Maine y resulta que no, que estaban ahí para detener el Apocalipsis. Así que todo lo que ha hecho el protagonista no valía para nada, pero eh, hemos descubierto que su padre, disfrazado de San Juan Evangelista, violó a su prima en una fiesta de disfraces mientras la llamaba "zorra de Babilonia". Seguro que esas implicaciones psicológicas atrajeron a las currucas mosquiteras a Maine y gracias a ello se evitó el
findelmundofindelmundofindelmundo.
Dios bendiga a los personajes con pasados traumáticos, pues ellos prevendrán el Fin del Mundo.


Lope de Vega
El Rey llega, pone fin al Apocalipsis de inmediato y todos bailan.


Eduardo Mendoza
Al fin, logro poner freno al Apocalipsis con mi impecable y a la sazón vivaracha elocuencia, retando a la Muerte a singular confrontación de rana a mil puntos y sin changarro, de la cuál resulto victorioso. La Muerte es asaz buen o buena, que en géneros no ahondamos, conversador o conversadora, y pasamos dialogando de estos y aquellos asuntos, muchos de ellos meras trivialidades, hasta que, bien entrada la noche, decide retirarse junto con los demás jinetes, los sellos, las trompetas y las visiones. Yo le recomiendo, guiado por mi buena fe, que se de un paseo por la rambla y no deje de deleitarse con el ambientillo que en ella se respira. Poco después me retiro a mi estimado y pleno de calma manicomio, donde mi almohada, mi sábana, mi muda limpia, mi pepsi-cola y mi querido y nunca bien ponderado Doctor Sugrañes me aguardan, como la flor a la abeja circa el período de polinización.


Pío Moa
El principio del fin está claramente marcado el día en que los republicanos iniciaron las matanzas en Paracuellos, y desde entonces no han dejado de revelarse sellos y sonar trompetas hasta que, como no podía ser de otro modo, todos los séptimos confluyen en este gobierno iluminado y su apocalíptico presidente, vendedor de milagros de saldo, profeta de la decadencia.


Edward Packard
Las trompetas suenan. Los mares se secan. El infierno se abre. Los Siete Sellos han sido rotos. Los Cuatro Jinetes cabalgan sobre la Tierra. El Apocalipsis ha llegado, y con él, el fin del mundo conocido. Te sientas a esperar que una de las enormes lenguas de fuego te consuma, y te lamentas por no haber tomado decisiones más valientes que hayan contribuido a salvar al mundo. El único consuelo que encuentras es auto convencerte de que has hecho lo que has podido. FIN


J. K. Rowling
La fuerza del amor y la amistad evitan el Apocalipsis, que en realidad formaba parte de lo planeado por Dios, quien ya lo sabía todo de antemano pero evitaba decirlo porque son los humanos quienes tienen que darse cuenta de su propio potencial y valor.


Danielle Steele
Los protagonistas reciben el fin del mundo abrazados, unidos por los estrechos y suaves, pero firmes, lazos de la pasión.


R.L. Stine
Cerré los ojos, agarrándome con fuerza a la Sábana del Apocalipsis. Todo a mi alrededor se agitó a gran velocidad, como si la habitación entera estuviera siendo azotada por un huracán. Cuando abrí los ojos, mis padres y mi hermana Tammy estaban ahí, mirándome con cara extrañada.
- Os dije que Mark era de otro planeta - se burló Tammy - ¡Mark-ciano, Mark-ciano!
Qué demonios, me alegró estar de vuelta, incluso fue un alivio volver a oír los estúpidos insultos de mi hermana. Después miré mis manos: la sábana se había desvanecido.
- Ve a lavarte las manos para la cena, Mark. Después me ayudarás a bajar del desván tu viejo edredón.
- ¿Edredón? -
exclamé, tragando saliva - ¡Oh, no!


Akira Toriyama
Los Cuatro Jinetes cabalgan sobre la Tierra, proclamando su inmenso poder. Los guerreros de la Tierra, liderados por Cristo, no se hacen esperar y presentan batalla, alcanzando nuevos niveles de potencial que van más allá del legendario superyahvé y evitando el Apocalipsis. Después, claro, invocan al Dragón, quien resucita a todos los caídos.


P.G. Wodehouse
Es increíble cómo Jeeves logró sacar una ventaja de 20 a 1 por Peste como caballo ganador, y todas las penurias económicas de Wooster acabaron entonces, pudiendo despedir a los acreedores y poner fin a ese absurdo asunto del Fin del Mundo.


¿Qué habría hecho Isaac Asimov? ¿Y Philip K. Dick? ¿Pío Baroja? ¿Tom Sharpe? ¿Antonio Machado? ¿Y Margaret Weis y Tracy Hickman? ¿Cómo lo habría imaginado Tolkien, y cómo habría rellenado Christopher los huecos? ¿Cómo se las habrían arreglado Matilde Asensi o Isabel Allende? Para estas y otras cuestiones, ahí tienen los comentarios. Ah y eso, que feliz año nuevo y demás.

Acerca de Diciembre 2007

Esta página contiene todas las entradas publicadas en Pyjamarama! en Diciembre 2007. Están listadas de más antiguas a más recientes.

Noviembre 2007 es el archivo anterior.

Enero 2008 es el siguiente archivo.

Puede encontrar más en la página principal o mirando a través de los archivos.

Powered by
Movable Type 3.34