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En
mi ranking personal, Quique de Verano
Azul ocupa el primer puesto en lo referente
a personajes que me marcaron en la infancia. Y por
lo que me han comentado algunos de los que leyeron
el artículo sobre él en esta página,
no fuiel único.
Sin
embargo, Quique no ha sido el único personaje
que nos ha hecho preguntarnos: "pero ¿qué
es esto? ¿qué invento es este?"
cuando veíamos un programa de televisión.
Por eso, en esta ocasión vamos a hablar de
personajes secundarios de series españolas,
cuyos papeles estaban menos claros que si había
que ir hacia la luz o alejarse de ella en Poltergeist.
Si alguno no te suena, no te preocupes, no te habrás
perdido gran cosa.

LUCAS
(César Lucendo) de MÉDICO DE FAMILIA
De
cómo un personaje totalmente secundario adquiere
protagonismo de un modo dramático, y de paso,
se hace "más seria y comprometida"
la serie. Si lo recordáis, las amistades
de Alberto, el sobrino del doctor Nacho
Martín (Emilio Aragón)
eran lo puto peor: bakalas y robamotos con pintas
parecidas a Andy (¿o era Lucas?),
capitaneados por el inimitable Rulas, que
acabaría de novio de Isabel Aboy (María),
la hija de Emilio. Pues bien, aparte de esa chusma,
Alberto se hace amigo de un tipo pijo y algo soso,
muy alto y que enseguida llamará la atención
de Isabel Aboy. Se trata de Lucas, un chaval sanote
de buen corazón, el yerno perfecto.
El
desastre ocurre cuando al bueno de Alberto no se
le ocurre otra cosa que juntar las dos amistades,
con lo que una noche sale la pandilla pastillera
y Lucas. Uno de los bakalas tiene la brillante idea
de meter pastillas en las bebidas de Alberto y Lucas.
Pero resulta que Lucas no bebe (como Viru), por
lo que las pastillas van a parar al vaso de Alberto,
que acaba hecho una piltrafa.
Salen
del bar y se montan en coches y motos, pero como
Alberto se siente mal decide ir en moto, para tomar
el aire, por lo que Lucas ocupará su sitio
de copiloto junto a Rulas. ¿El resultado?
Como buen bakala, Rulas va a mil por hora, gritando
gilipolleces (como en Historias del Kronen)
y termina chocando con otro coche, en un accidente
espectacular digno de una película de Hollywood
(si no fuera porque en la serie el coche con el
que impactan es el ÚNICO de toda la calle,
ya hay que ir ciego, oigan). Consecuencia: histeria
general, terminan en el hospital y Lucas acaba paralítico,
postrado en una silla de ruedas y acaparando más
protagonismo.
A
partir de ahí, el simpático Lucas
se convierte en el arisco Lucas, siempre a la defensiva
y con complejo de inferioridad. Como momento mítico,
recordad aquella vez en que Alberto, María,
Rulas y demás deciden ir a la nieve a esquiar,
y no le dicen nada a Lucas. Cuando este se entera,
pilla un rebote de narices y siente que sus amigos
le tratan como un trasto inútil, algo que
por otra parte es totalmente cierto (que lo trataban
así, no que lo fuera).
Por
cierto, que el elemento impactante del personaje,
aparte de su cambio de rol se debe a la pésima
interpretación del actor, alguien que cuando
habla parece que estuviera leyendo, como ya ha demostrado
en otras series como El comisario
o Paraíso.
En
Karate Kid III hizo un gran papel,
pero Lucases su cumbre interpretativa.

CHUSKI
(Paco Marín) de PERIODISTAS
Si
leíais las primeras historias de Mortadelo
y Filemón, aquellas que se desarrollaban
en una sola página y tenían dibujos
muy simples, recordaréis que Mortadelo siempre
visitaba los "bajos fondos" para averiguar
qué nuevas fechorías iban a cometer
los criminales. Pues bien, en la serie Periodistas,
Chuski hacía ese papel a la perfección.
Hombre
de la calle, de "mundo", Chuski le soplaba
todo tipo de historias a José Coronado,
que tenía en él a su fuente más
fiable. Desde luego, si la serie tenía alguna
pretensión de verosimilitud (algo poco probable
pues Coronado siempre estaba tratando desvelar tramas
terroristas o salvando al Crónica
de un incendio), con este personaje perdían
todas las posibilidades. Chuski era menos creíble
que Linkin´ Park, con su look "grunge"
a lo Carpanta, su barba de cuatro días, su
gorronería y su acento pretendidamente chelí.
(Este no se leyó el libro de Ramoncín,
eso seguro).
Lo
más gracioso es que el personaje debió
gustar a la audiencia, pues fue adquiriendo protagonismo.
Así, entró en plantilla del periódico
(una nueva muestra de intrusismo laboral) e incluso
se llegó a liar con la hija de Coronado (Elena
Ballesteros). Ya puestos, podían haberle
dado una serie: Chuski y compañía
(aunque el nombre es más propio para una
serie sobre un perro).

OSCAR
(Alejandro Sánchez) de COMPAÑEROS
Este
personaje es otro "quique", sin ninguna
duda. Llegó al Colegio Azcona cuando
a Alfredo (Francis Lorenzo) le entró
la vena humanitaria y se fue a crear escuelas en
las selvas de Venezuela, por lo que el alto y espigado
Oscar le sustituyó como profesor de
Ciencias.
Su
principal característica era su debilidad
y falta de autoestima, pues era incapaz de imponerse
a los alumnos, que se pitorreaban continuamente
de él (a este quería verle yo en
Mentes peligrosas o mejor aún, en
El rector.
Con
el tiempo fue adquiriendo carácter (que no
protagonismo) y llegó a enfrentarse con Francis
Lorenzo, que se aburrió pronto de hacer de
samaritano y dejarse barba. Tanto se creció
Oscar que llegó a flirtear con Lola Baldrich,
que hacía de monja metida a profesora de
ética o algo así.
Otro
actor con carisma cero. ¿O todo es fruto
de la interpretación?

MAX de NADA ES PARA SIEMPRE
La
verdad es que la mayoría de los personajes
de esta serie daban un poco de grima, todo hay que
decirlo, pero de todos ellos, Máximo
es uno de los que más me impactaron. ¿Por
qué? Era el típico nerd, experto en
informática, chico prodigio (como Screech),
que tenía el horrible defecto de utilizar
todo tipo de términos informáticos
en su vocabulario normal. Así, en vez de
decir "No me acuerdo" decía "No
tengo información en mi disco duro"
y cosas por el estilo.
Físicamente
era gordo, feo y con gafas, pero aún así
logró ligarse a la chica de sus sueños,
Lorena, por su gran coraz
, vamos, porque
siempre le hacía los deberes.
Todos
conocemos a algún Max en nuestras vidas ¿o
no?

CARLOS (Emilio Linder) de MÁS QUE AMIGOS
Cuando
piensas en Más que amigos crees
que todos los personajes de esa serie eran guapos,
jóvenes y pijos. Vamos, como el anuncio de
Dippas. Pues os equivocáis. ¿Acaso
no recordáis a Carlos, el escritor
de la barba que siempre estaba en el "Masqui"
con un ordenador portátil?
Su
papel en la serie era una incógnita, se supone
que era amigo de Iñaqui Miramón
(dueño del bar), pero lo cierto es que aparecía
y desaparecía cual Quique, y no creo que
pretendieran que alguien podía identificarse
con él. Vamos, que no me imagino a Arturo
Pérez Reverte así ni de coña

VICENTE
SECO (Jose María Cano) de AL SALIR DE
CLASE
Hay
quienes creen que es una leyenda urbana, pero Jose
María Cano sí apareció
en Al salir de clase (la
mejor serie española de la historia - V).
Sólo duró dos semanas e hizo de sí
mismo, pero de incógnito. La idea era que
Jose María Cano quería acercarse a
los jóvenes, y con esa excusa le pide al
director del centro una plaza de profesor de música,
pero con un nombre falso (Vicente Seco). Como si
fuera Supermán, pensó que con
unas gafas, nadie le reconocería, pero se
equivocó, claro. Al final los alumnos le
pillaron y él, antes de irse, les dedica
su canción Linda, veracruzana.
Por
cierto que pocas veces he visto a un actor sobreactuando
tanto. Me recordó a Michael Douglas
en Jóvenes Prodigiosos, que se pasa
toda la película con las gafas resbalándole
por la nariz para aparentar desesperación.

NINES
(Helen Lindes) de AL SALIR DE CLASE
Una
de las maneras más sencillas de aprovechar
el tirón del título de Miss España
es salir en una serie televisión, porque
además no te hace falta saber actuar ni nada
(que se lo digan a Lorena Bernal). Eso mismo
debió pensar Helen Lindes, cuyo papel
en ASDC daba más miedo (por su interpretación)
que Paul Naschy recién levantado.
Hacía
de una niña pija, que se encapricha del chico
gay (Alejo Sauras) y al final termina agredida
y medio muerta por un psicópata. De acuerdo
que la chica salía todo el rato en bikini
y todo lo demás (debutó en la temporada
de verano), y que el resto de sus compañeros
no salieron del Actor´s Studio precisamente,
pero aún así, cada vez que Nines pronunciaba
una frase era como oír un chiste de Fuentes:
todos horrorizados.
Es
una pena que no fuera mejor actriz, porque guapa
es un rato.

"PC"
(Raúl Peña) de COMPAÑEROS
No
sé por qué a este actor le ven pinta
de superdotado. En Compañeros
hacía de PC, un mago informático
(al estilo de Mathew Broderick en Juegos
de guerra pero con el pelo teñido
de naranja), y ahora en UPA hace también
de genio o algo así.
Lo
más chocante de este personaje no era que
se quisiera ligar a la chica bosnia en Compañeros,
sino que PC no fue el primer personaje que Raúl
Peña interpretó en la serie. Antes
de encarnar a PC(gran
nombre, por cierto, más corto que Macintosh),
había hecho un papel secundario: Carolo,
un cabroncete (una especie de Peloto), que
no hacía más que putear a César,
Luismi y compañía. Como los de
Antena 3 se creen que somos tontos, pues
hala, le cambian el nombre y lo reconvierten en
uno más de la pandilla. Pandilla, por otra
parte, que tuvo que sufrir uno de los primeros papeles
de Miguel Ángel Muñoz (MAM,
justo después de Al salir de clase),
en el personaje del novio pijo de Sara, la
Lisa del Luismi "Screech".
PCno
salió en el film No te fallaré
por muy poco. Tal vez porque en la película
se iban de vacaciones, y no había ninguna
trama informática, ni de internet ni nada.
Por otra parte, como la película situaba
la acción en un futuro, no es de extrañar
que PCquedara obsoleto.

ERNESTO,
de MEDICO DE FAMILIA
De
nuevo, la serie de Emilio, y de nuevo el interés
por los temas sociales que tanto gustaban a Daniel
Écija. En este caso, se trata del acceso
laboral a los discapacitados, representados por
Ernesto, el chico con síndrome de
Down que ayudaba a Marcial en la conserjería
del hospital.
Se
trataba de nuestro Corky hispano, y lo cierto
es que no hacían más que putearle
en la serie, pues siempre estaba equivocándose
y provocando el caos. Que si pierde unos informes,
que si no le da el recado a Emilio
Al final,
casi era una caricatura, el pobre.
El
momento mítico de Ernesto se produce cuando
va a la radio, al programa de Lidia Bosch,
y arma un alboroto monumental (desordena las cuñas
publicitarias). Por otra parte, cuando le dan paso
para hablar, se queda callado. Una vez que termina
el programa, Ernesto dice "quiero hablar",
y Lidia Bosch le dice que ya no puede ser. Consternado,
Ernesto pronunciará una de las frases legendarias:
"Mi madre me quiere escuchar". Pero como
todo en el mundo de Ernesto, no pudo ser.
Eso
sí, tenía novia y todo (también
con síndrome de Down), con lo cual ligaba
más que Ruth, la amiga de Isabel
Aboy colada por Alberto.

ISMAEL BEIRO en ARRAYÁN
Como
comprenderán, jamás he visto el culebrón
de las autonómicas Arrayán.
Sólo se que trata de un hotel y de todo lo
que se cuece en torno a él. No es raro por
tanto que abunden los personajes episódicos,
al estilo de Vacaciones en el mar
o el propio Hotel, en el papel de
clientes que se hospedan en las diferentes habitaciones.
Pues bien, uno de esos personajes fue el inimitable
Ismael Beiro, quien tras ganar en Gran Hermano
se iba a comer el mundo. Años después,
cuando La isla de los famosos descubrió
su "lado malo", el pobre no sabe que hacer
para salir en la tele (recuerdo una entrevista que
le hizo Jesús Quintero en la que no
hacía más que pedirle trabajo: "Jesú,
llámame cuando quieras, picha").
¿Se
imaginan cómo sería su interpretación?
¡¡¡Pero si cuando habla apenas
se le entiende!!!! De cada dos palabras, soltaba
un "picha", con eso lo digo todo. Por
cierto, que en Arrayán también tuvo
un papel (en este caso protagonista) el "inolvidable"
Carlos Castell (Adrián en Nada
es para siempre), otro que bajó su caché
sensiblemente. ¿Será una serie gafe?
Y
ya está bien por hoy, vamos, digo yo. Otro
día podemos hablar de series extranjeras
Como diría Joey de Padres forzosos,
"Oh, vamos, corta el rollo".
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