LOS FRACASOS DE ANTENA 3

José Viruete 13/03/03

Cuando escribo este artículo, el programa de telerealidad de Antena 3 X Ti está a un paso de ser cancelado. Tras varios cambios de ubicación en la parrilla de programación el concurso sigue sin despegar, y la situación ha sido agrabada con la aparición de Hotel Glamour.

La cosa no es nueva. De hecho esta cadena se ha convertido en el hazmerreir de España, cosechando fracaso tras fracaso en las nuevas propuestas de cada temporada, salvo contadas excepciones.

Aunque, dado la despiadada tiranía de los ratings, no es nada nuevo que se cancelen los programas, podemos situar el comienzo de esta gran debacle con la llegada de los creativos argentinos a la cadena. Varios fueron los programas presentados: El Taxi, donde varios famosos viajaban juntos; Showmatch, un programa de "humor" presentado, paradójicamente, por Antonio Hidalgo, un tipo con menos sentido del humor que un borg; El Rayo, vehículo para el lucimiento de Inma del Moral; y La Central, intentando oponerse a la sobernía de Sardá por las noches. Aquello fue como ver a Woody Allen pelear contra Zangief.

Todos consiguieron terminar la temporada, a excepción de la debacle de La Central. Y es que, ¿a quién diantres le hace gracia el puto Sevilla? ¡Y ahora sale en Fuentes! Por favor, ¡que alguien le pare los pies! Ninguno fue renovado.

A partir de ahí, la cosa fue a peor.

Compañeros cambió de reparto, y no cuajó. A3 fichó a golpe de talonario a Máximo Pradera, para presentar Maldita la hora; duró tres semanas. ¿Ande andarás, Máximo? Y la mayoría de las propuestas de la cadena también la cagaron. Espectacular fue el descalabro de Estudio de Actores, que a las dos semanas, y como no lo estaba viendo ni Dios, fue cancelada. Los concursantes, que ya se veían todos ricos y famosos, se fueron a casa con un palmo de narices.
Ramón Langa en Estudio de Actores imitando a Jack Nicholson. Eso espero.

Los vigilantes de la tele no llegó al 10% de share (salía Ismael Beiro). Por su parte Sexo en Nueva York aguantó dos semanas justas. Lo mismo que El poder del amor, con la oligofrénica Silvia Jato. El programa matinal de Juan Ramón Lucas también se metió una hostia importante. Mercedes Milá volvió con Queremos Saber y se volvió rápido a Gran Hermano. Y la serie A medias se la despacharon rápidamente, dando los episodios de dos en dos. Lo mismo que Roswell, serie americana del montón que aguantó poquísimo en antena. Esto es un desbarajuste peor que un Royal Rumble o las crisis en las tierras infinitas.

Esta temporada ha sido aún más dramática. El programa matinal de Pedro Piqueras no duró más de tres meses. Aún menos la nueva entrega de Trato hecho (infernal concurso). Corazón Dormido duró un sólo programa. La serie London Street, dos. Doble y más, con esa estupendísima fórmula totalmente caduca de galán (Andoni Ferreño) + señorita (Mar Saura) que tanto le gusta a la casa, otras dos emisiones. Los especiales de La noche más... de la publicidad, con recopilaciones de anuncios, tampoco verán más emisiones. Me alegro; hace años alguien decidió que los anuncios molaban, aunque a mí siempre me pareció una gilipollez. Ponte en mi lugar no pasó de la primera entrega. Código fuego ha durado un mes justo. Lo mismo que Mira tú por donde. Y más que me dejo en el tintero...
La Saura. Empieza por P y termina en N.

Lo más cachondo del tema es que a A3 siempre le salen rana las propuestas a las que más bombo dan. Ahora ponen un pequeño indicativo que consiste en mostrar la parrilla de la cadena. ¿Se puede ser má gafe? Sí, se puede ser yo.

Algo preocupante es que el resto de las cadenas se están comenzando a contagiar de esa tendencia a la fulminación expeditiva de cualquier programa que no apunte buenas maneras tan solo con un par de semanas en antena. Normal, dado los tiempos que corren. Y sin embargo, hay algo en Antena 3 que incita a reirse de ella y a disfrutar de sus fracasos de una manera diferente a las de el resto de cadenas.

El responsable de todo. ¡Dame tu fuerza, Pegaso!

Lo primero es que, los directivos de esta cadena deben de ser idiotas. Mucha gente apuntaba que hoy día, cosas como prestigio y calidad poco tenían que hacer ante los datos de audiencia. Y llevan razón, por supuesto. Pero claro, perder TODO el prestigio de un canal a lo único que lleva es a que el personal no tenga ninguna confianza en lo que emite la cadena.Por ello, la gente no se atreva a engancharse a ningun programa. Total, a las dos semanas, lo van a quitar...

Con todo, uno lo que siente es que se lo merece. Por se más fachas que la propia primera cadena, por dar cabida a individuos como Ana Rosa Quintana y sus plagios, Ismael Beiro o Mar Saura. Por presentar programas infrahumanos y por dar programas propios a "estrellas" como Antonio Hidalgo (¿le habéis visto presenta los resúmenes de X Ti?) o Mon Santiso. Pocas veces he visto gente con menos carisma. Son a los presentadores lo que Don "El Dragon" Wilson a las pelis de acción. Y por repetir mil y una veces las series que funcionan. Hoy por hoy, es imposible que alguien menor de 30 años escuche "It´s not unusual" de Tom Jones y se ponga a bailar como Carlton. ¡Dígamelo con flores, caballero!

El Sevilla, mirando la web y dándome la razón: "soy lamentable".

Otro día tendré que hablar de Telecinco, porque tela también la de mierda que nos hace tragar. Y sobre todo de las putas series españolas. Me cago en la ficción española.

En fin, que cuando existen (o existían) webs como Hundamos Antena 3 es por algo. Yo, personalmente, sigo, divertido, los resultados de las audiencia con pasión, a pesar de no ver ni uno solo de los programas que se alzan con la victoria. Y es que, ante el desolador panorama, es mucho divertido hablar de lo que rodea a la tele que de la propia programación en sí.

 

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