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José L. Viruete 3-5-05

Es ley de vida: lo viejo deja paso a lo nuevo. Las cosas avanzan, los gustos cambian. Si hace unos el personal flipaba con las sesiones progressive de Skorpia, ahora la gente prefiere el ragatton para amenizar sus salidas nocturnas. Tú módem de 56ks ha dado paso a unas "velocísimas" conexiones ADSL y Cable... que son el hazme reir de Europa. Antes utilizábamos el sexo para engendrar descendencia y ahora utilizamos modernísimos sistemas de clonación. Así son los seres humanos: nacen, crecen se reproducen (con el winamp) y con Cucal Aerosol mueren y desaparecen. Y por ende, nuestras creaciones siguen también el mismo ciclo. Nuestro protagonista de hoy es una de esas víctimas de la progresión tecnológica. Damas y bakalaeros, les presento al Láser Disc.

Repitiendo el lema del cómic del Coche fantástico: "Te hemos timado, te hemos timado".

Es posible que los lectores más jóvenes nunca hayan visto uno. Que diablos, es muy posible que incluso los mayores jamás hayan tenido uno en sus manos, cual virgen yugoslava. Está clarísimo que el cacharro este no tuvo ningún éxito en nuestro país. No conozco a nadie que tuviera uno, es una de esas cosas en las que me siento más sólo que Zaplana en Corea del norte. Lo más posible es que en caso de poseer alguno os lo regalaran con la compra de alguna enciclopedia. Hay rumores que indican que uno de estos era el famoso premio que daban en los Monchitos. El Laserdisc fue creado en la década de los 50, pero no fue hasta finales de los 70 que Philips no se decidió a lanzarlo comercialmente. A mediados de los 80 había varios frabricantes creando sus unidades. Se trata, ni más ni menos, que de un ingenio para ver películas en un formato digital. El cacharro que véis arriba es el reproductor. Nada especialmente reseñable, salvo que pesa mucho, recuerda a aquellos videos Beta tan mazacotes. La peculiaridad del formato viene en...

Todo el mundo se reia de mi cd de Bellepop, hasta que llamó a su primo.

Los discos. Ahí los tenéis: un enorme y pesado disco, del mismo tamaño que un vinilo, reluciente y que da la impresión de poder utilizarse para cortar cabezas si nos diera por lanzarlo por ahí. Que no caigan en manos de un fan del Capitán américa. Al igual que los vinilos, el disco utlizaba ambas caras para registrar la película. Es decir, que cuando llegábamos a la mitad de la película, al terminar la cara A, teníamos que levantarnos del sofá en el cual nos estábamos metiendo mano con la novia e ir a darle la vuelta al disco. Tiene su gracia, no crean. Bueno, en realidad no: era un rollo y un engorro. Lo que sí tenía más gracia era lo gigantesco de sus carátulas, que siempre me han gustado mucho.

Comparativa de calidad de imagen.

Según algunos expertos, el Laserdisc ofrecía la máxima calidad en imagen que se ha podido lograr, ya que no utilizaba compresores de imagen como los DVDs. Esto en teoría claro, porque luego en realidad la mayoría de veces las ediciones no estaban tan cuidadas y las transferencias podían ser mejorables. Además, al igual que un vinilo "cruje" al ser reproducido, los Laserdisc también tenían, en ocasiones algo de "ruido" que se añadía a la imagen, bajando su calidad. Muchas veces era culpa del polvo, que no los limpiáis, so guarros.Aún así el formato conserva un nucleo de fans, sobre todo en Japón (¿dónde sino?), lugar en el que aún se siguen fabricando vendiendo reproductores. Lo que sí es cierto es que si ahora os podéis bajar una versión en calidad digital de la trilogía de Star Wars sin las escenas añadidas y los efectos especiales retocados, es porque estas películas salieron en ese soporte.

Durante algun tiempo, el LD fue la primera opción para los amantes del buen cine.

No es ese el único legado que nos ha dejado el armatoste en cuestión. Éste fue el formato en el que se crearon las "ediciones especiales" cargadas de extras. La primera película en recibir este tratamiento fue Ciudadano Kane, y no Los Incorregibles Albóndigas, como muchos hubiéramos preferido. De hecho, muchas películas que podéis encontrar en DVD con comentario del director llevan el mismo comentario que el Laserdisc, habiéndose volcado el audio para tal efecto y tan panchos. Pero hay ediciones en DVD que no han igualado a sus primos mayores: por ejemplo el LD de Tiburón llevaba un documental de dos horas que para el nuevo formatofue resumido en una. Es más, Agárrame esos fantasmas, la estupenda comedia terrorífica de Jackson y Michael J. Fox llevaba un making of de CUATRO HORAS Y MEDIA de duración, que de momento no han incluido en ningún DVD ni creo que lo hagan. Por este DVD se han llegado a pagar hasta 500 euros. Y así ha sucedido con muchos títulos, por ejemplo con Gremlins: en el Laserdisc al final se revela que Gizmo no era más que uno de los disfrazes de Ruiz Mateos, este final alternativo no ha sido incluido en las nuevas versiones. Mi queridísima El día de los muertos lleva en su versión mazacote un documental que no lleva el maravilloso doble DVD, menos mal que existe el emule. Otra cosa: Una pandilla alucinante aún no está en DVD ¿ A qué diantres esperan?. En fin, que mucho del material grabado para el LD aún está siendo utilizado y algunas películas tienen ediciones más completas en ese formato.

Posando en el biombo a la entrada de Pachá

Otra utilidad que tuvo el formato fue en los videojuegos. Gracias a su capacidad de reproducir video se crearon los juegos por Laserdisc. Es posible que muchos no los hayáis visto, pero entre el 84 y el 86 se produjeron varias máquinas recreativas que dejaban en bragas, a nivel gráfico, a sus pixeladas compañeras. La más popular fue Dragon's Lair, con diseños de Don Bluth, a la que siguió Space Ace. Yo la que llegué a ver era una del espacio, que era como jugar viendo una película, llamado Astron Belt. Luego me enteré de que eran cachos de Los siete magníficos del espacio, lo que hace que mole más aún. Embobado me quedaba viendo las explosiones y batallas en los recreativos.

Lidia Lozano, a la búsqueda de la hija de Al Bano. De momento sus sondas no han encontrado ni una puñetera piedra.

Como hemos dicho, en Japón el formato tuvo una gran aceptación, como cualquier nueva tecnología, vaya. Mientras que en el resto del globo optaron por "hacer pagar la calidad" y vender las películas y reproductores a precios altos, en Japón optaron por un lanzamiento a un precio mucho más bajo que consiguió que el Laserdisc penetrara en el mercado nipón. Un hecho en concreto ayudó a todo esto: los otakus, con ese ojo clínico para las nuevas tecnologías, vieron como muchas de sus series se reeditaban en este soporte, lo que consiguió que los fans del anime se hicieran con un reproductor para poder disfrutar en casa de Conan el niño del futuro o Chopi y la princesa. Algunos de esos discos son muy valorados hoy día.

Este no sé cual es pero tiene molar cantidad.

Fuera del país del sol naciente las cosas no fueron tan bien. En los USA consiguió cierto éxito, pero no salió de los circuitos más cinéfilos: un millón de reproductores vendidos. Los elevados precios pusieron freno a su expansión. Eso sí, cuando en su día ibas al Corte inglés y veías la edición de Terminator 2 en dos Laserdiscs, lo flipabas. También tuvieron cierta penetración en los colegios y universidades. Será que allí también los regalaban con alguna enciclopedia. En cuanto a nuestro viejo continente, no había nada que hacer: el que cada territorio tuviera un idioma propio hacía muy costoso el lanzamiento de un título para mercados con poca implantación. El LD, como Francia y Holanda dijo "No" a Europa. Más bien al revés.

Este disco estça expuesto en un museo del vaticano como la primera aparicion digital de la virgen. Si cerrais los ojos se la ve en el arco iris.

El formato ha muerto rápidamente porque falló en conseguir una buena base de usuarios. En Europa fue un fracaso, en los USA algo para minorías y solo en Asia tuvo tirón (pero claro, allí han triunfado formatos tan abominables como el Video CD, así que...) Si bien fue lanzado en el 78, no sólo tuvo que enfrentarse al VHS sino también al Beta y al 2000 (Video Wars, capítulo I). Con tanta atención en el video, el LD no despegó hasta finales de los 80, y en el 96 ya estaba asomando el DVD que en el 99-2000 estaba ya instalado en millones de hogares. Al menos fue rápido y no sufrió, el proceso fue similar al de una consola, sólo que jode más porque a uno no le apetece volver a pagar por las mismas películas.

Los verdaderos culpables del fracaso del Laserdisc, los dos morenos gafes que salen en estas fotos.

Y ahora, tras venderles la moto sobre este arcaico mamotreto viene la parte más dura: hasta hace poco yo no tenía NI UNA PUTA PELÍCULA EN LASERDISC. Verán, cuando lo adquirimos no tenía trabajo y los precios de las películas eran muy elevados para mí. Mi madre lo compró porque al adquirir uno le regalaban dos completísimas colecciones de discos de Felix Rodríguez de la fuente y El mundo Submarino de Jacques Costeau. Manda huevos. Durante años, los únicos LDs a los que tenía acceso eran las aventuras de un señor de 85 años tomándose unas cañas por el océano pacífico, y ni siquiera era un naúfrago, eso hubiera molado. El caso es que se le sacó partido al tema, ya que estos documentales fueron proyectados varias veces en la residencia para la 3ª edad que regenta mi santa madre. Un par de años les duró. Ideal para que los viejecillos se echaran una siestecita después de la siesta mientras veían como se arrastraba por la sábana un león hembra con pinta de pasar más hambre que el Boliche en Etiopia. Si al menos saliera el Virugato...

La mitad de las especies de las que hablaban cuando esto se filmó ya no existen. Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad.

Esta situación ha cambiado gracias a la intervención del Hombre Múltiple, que hace poco me regaló no uno sino DOS LDs que tenía por ahí perdidos en casa. ¿Su procedencia? Pues imagino que estarían por los almacenes de Distrimagen, empresa en la que trabajó mucho tiempo y en la que, de cuando en cuando, aparecían objetos extraños que no se sabía quién había encargado como es el caso de estos discos.Y bien molones que son: una de las aventuras del Lobo solitario y su cachorro y otra de las de Hanzo "The Razor", no Hattori, sino uno de sus antepasados, nosequien Hanzo.

SsSatanasa, Satanasa, yo te invoco, yo te invoco, desde casa...

Como habéis podido leer, el cacharro nunca estuvo en mi casa hasta hace un par de años, en los que no lo he usado para nada. En los días venideros, me dispongo a sacarlo del armario y darle uso, quizá por última vez. No sé porque me da que alguno de ustedes, lectores, tiene en casa uno de estos y le ha pasado lo mismo que amí. Luego quedará en el armario de los trastos, junto a la Barcode Battle, la consola sega y mi Atari ST, durmiendo el sueño de los justos. Espero que al menos las pelis sean buenas y se vaya, con una sonrisa, al paraíso de silicona, donde van las calculadoras (y el resto de aparatos electrónicos) al morir.

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