Luego dirán del tipo del Tokio Hotel, pero alucinen con la pinta que se gastaba Deborah Harry, cantante de Blondie, allá por 1980. Los expertos aún están descifrando a qué nivel de SuperGuerrero corresponde semejante atentado contra la capa de ozono.

La imagen está sacada de una de las dos revistas de la época que han escaneado en Vinnie Ratoille en un acto que no podemos sino agradecerle: una Circus de 1980 (lista para bajar aquí) y una Hit Parader de Julio de 1982 (que pueden bajar aquí, ambas en CBR), con la que podrán pasar ratos entrañables sobre grupos que todos hemos descubiero a toro pasao. Menos los Rolling Stones, claro.

Aparte de los de Mick Jagger, también están gente como Queen, Journey en su apogeo, Judas Priest (acojona), los propios Blondie en horas bajas, Bowie,The Clash, Asia... O hasta Triumph, que parece mentira una vez triunfaron y cuyo Thunder Seven siempre me ha gustado bastante. Luego cosas bastante más perdidas en el tiempo, como la presencia constante de los one hit wonder Tommy Tutone (y tan one hit, que tengo los discos y poco hay más allá de su 867-5309 Jenny, pero ya con eso nos conformamos)
Y que anuncios. QUE ANUNCIOS.

Si se quedan con ganas de más, siempre pueden acudir al archivo que Google mantiene de los BillBoards, aunque era una revista mucho más fría, muy centrada en la industria y bastante menos en los artistas, repleta de listas, anuncios y noticias de ejecutivos y sellos, pero en la que uno puede perderse durante horas o días.
Se queda uno con ganas de más, así que esperemos que el rescate continúe. Si hay gente que se dedica a escanear las Private, tiene que haber quien escanee las Hit Parader. Y aquí ya podíamos ponernos con los Popular 1, o El Gran Musical de los 80, que con sus reportajes dedicados a Bertín Osborne o Gonzalo, era casi de otro mundo. Como el pelo Debbie Harry.
Los 70 fueron una década convulsa en el mundo del poprock. Los maravillosos sesenta estaban dando paso a una generación que ya no creía en slogans sobre el amor y que iban dando tumbos camino del nihilismo punk; por otro lado, los horteras de bolera se enfundaban sus pantalones de campana y se ponían finos a echarse bailes con la música disco, y el pop más intelectual empezaba a confundir el pop con suites operísticas.Para variar, en España todos estos movimientos (y los que no hemos nombrado) pasaban totalmente desapercibidos, y seguíamos con la matraca de las canciones del verano, las coplas modernizadas y los grupos de cachondeo. Y por encima de todos ellos, con una superioridad abrumadora en cuanto a número de seguidores....LOS CANTANTES.

La figura de El Cantante en los 70 españoles tiene poco que ver con aquella a la que cantara el plasta de Calamaro; está más vinculada a nuestros hermanos sudamericanos y su querencia por conquistar a las hembras a través de un buen chorro de voz. El caso es que en los 70 las listas españolas estaban dominadas casi sin excepción por cantantes melódicos, hombretones de pelo en pecho que pasaban de los 30, con un mullet que rozaba lo grotesco, y que se desgañitaban cantando historias sobre amor, sexo e infidelidad. Más allá del poderoso tridente formado por Julio Iglesias-Camilo Sesto-Raphael, hubo un montón de segundas figuras que también gozaron de su momento de gloria al calor de unos focos.
Como el pelotón de cantantes melódicos estaba tan sumamente poblado, cada uno de los galanes tenía que buscar (y potenciar) alguno de sus rasgos para diferenciarse del resto. Para este repaso hemos hecho una división en tres partes. Por un lado, los galanes que basaban su atractivo en su masculina entrepierna. Por otro, los que no marcaban paquete pero tenían buen corazón. Y para finalizar, los despistados que probaron suerte pero no daban el perfil:
LOS VIRILES: como es lógico, forman el grupo más numeroso; el atractivo de éstos como hombres no podía ponerse en duda. Destaca que su interpretación del concepto de masculinidad tiene ciertos rasgos de agresividad que hoy día estarían muy mal vistos. Como rasgos principales, podemos citar cierta querencia a enseñar el pelo del pecho, estética general anclada en la década (trajes con solapa ancha, pelo en abundancia), y canciones en las que tras una historia de amor se escondía realmente un kiki sudado en un motel. Su personaje tan definido les impidió adaptarse a los nuevos tiempos, por lo que muchos de ellos continuaron su carrera en sudamérica, donde las dos décadas de diferencia en lo estético les permitieron seguir estando de moda hasta los 90.
Manolo Otero
Mojabragas de raza, su voz provoca todavía instantáneos aumentos de humedad ambiental. Sus canciones consistían básicamente en una base musical parecida al Jetaime Ma Non plú, que quedaba cubierta –en todos los sentidos- por el citado machorro, que improvisaba unos ripios de lo más calentorro, incluyendo algún que otro gemido. El carácter aparentemente improvisado de sus canciones no impedía que las mujeres de faja y laca disfrutasen de Manolo Otero en su intimidad personal. Degusten “Todo el tiempo del mundo”, y luego nos dicen en los comments. Que no haya niños cerca, ojo.
Manolo Otero también tuvo sus momentillos de gloria a través del mundillo rosa, ya que estuvo casado con María José Cantudo, en los años en los que ésta enseñaba el potorrín en las películas de la transición (ya saben, "el felpudo de la cantudo"). Como casi todos los galanes, siguen manteniendo fans, que se organizan a través de webs de diseño peculiar, con el fondo rosa y con la Comic Sans en azul tamaño 24.
Miguel Gallardo
Su voz era francamente muy justita, si bien sus canciones tenían una producción hija de su tiempo, repleta de coros femeninos, arreglos orquestales y hasta una mandolina que, en su conjunto, delataban el origen isleño del galán (al igual que pasaba con el 80% de la discografía del gran pepe gáfez del que hablaremos más adelante). En este caso sus feromonas salvaban las carencias vocales: su hombría era tal que poner uno de sus discos garantizaba a los jóvenes de la época un buen rato en la parte trasera de un coche, en la medida en que las mozas tenían que agarrarse a lo primero que cogieran, tal era su excitación. Citamos como ejemplo “Gorrión”, una canción que incluye algunas de las metáforas más sucias que el mainstream hispano ha dado, “por qué te comes el amor que hay en mis manos y echas a volar”.
El bueno de Miguel falleció hace unos años, dejando viuda a la actriz Pilar Velázquez (una de las primeras malas oficiales en ALSA, insultando todo el rato a la pobre Jasmina), no sin antes recibir un premio de la SGAE por haber vendido más de 10 millones de discos con sus gritos y susurros, la gran parte de ellos en el continente hermano. La historia ha sido poco justa con él, probablemente debido a que su hit más claro, "Hoy tengo ganas de tí", se ha hecho más popular a través de versiones de otros artistas con mucha más marcha (como Azúcar Moreno, por ejemplo).
Lorenzo Santamaría
Aquí tenemos uno de esos extraños casos en los que alguien sin ningún talento aparente logra alcanzar los oropeles de la fama. Lorenzo no tenía una gran voz, ni un gran físico, y carecía de grandes temas. No obstante, el patito feo adelantó a muchos compañeros de generación llegando por momentos a rivalizar con Camilo, el rey de la época.
Su aspecto entre rudo y tierno ofrecía a las mujeres de la época un ideal de hombre que sigue todavía vigente a través de otros galanes de hoy como Chayanne. Su principal hit fue “Para que no me olvides”, canción que no dudo en retomar cuando junto a otros figurines de la época montó “Mágicos 60”, una especie de Década Prodigiosa del Imserso, y se hartó de hacer platós en programas de Consuelo Berlanga.
Pablo Abraira:
Popularmente conocido como El Bigotes, Pablo ejercía como Tom Selleck español en una época en la que los bigotes estaban bien vistos. Y él es la mejor demostración de ello:
Su repertorio anda cortito de éxitos de primera línea, aunque tiene la que sin duda es la mejor canción de todas las que figuran en este artículo. "Gavilán o Paloma" resume las principales virtudes del género a través de una historia de encuentros casuales y polvetes volcánicos, que transcurre a través de un fondo musical plagado de orquestaciones y en en el que unos ligeros toques de sintetizador aportan un sugerente ambiente en el que se huele el sexo. La masculina y poderosa voz de Abraira estalla en los estribillos como lo hace el hombre al alcanzar el clímax, y tiene un efecto arrebatador en el género femenino. Un hit definitivo para una época en la que todavía se bailaba agarrao.
Aunque era una versión, a Pablo Abraira la canción le sentaba como un guante. Después de esto (y de su segundo hit, "O tú o nada", de similares características), Pablo intentó mantenerse en la onda a través del musical Jesucristo Superstar, en un montaje realizado en 1984, posterior al mítico que hiciera Camilo, y en el que contó como partenaire con Estíbaliz (la de Sergio, la de Cantinero de Cuba). Dicha versión del musical no fue tan histórica como la del 75 y hoy día tiene una producción absolutamente atada a las producciones de entonces. No obstante, el encargado de dicha tarea fue nuestro querido Teddy Bautista, fruto de lo cuál les recomiendo que busquen en la red y prueben a comparar.
A día de hoy Pablo Abraira sigue estando bastante puesto al día. El hombre ha podido recomponer su perfil y, si bien nunca volverá a disfrutar del éxito masivo, sigue teniendo una legión de fieles que siguen su carrera. De hecho, es prácticamente el único que tiene una web oficial más o menos actualizada, con fotografías, links, y sección de descargas. Lo único es que ya de bigote y melena queda bastante poco.
LOS SENSIBLES. Dícese de todos los galanazos que no tenían un físico como para ir presumiendo, por lo que tenían que optar por una estrategia cariñosa, como de mejor amigo; sus canciones no hablan tanto de sexo sino de sentimientos. Vamos, lo que viene siendo el pagafantismo desde que se inventó. En todo caso, sus canciones de amor iban directas al corazón y consiguieron llegar al público con dispares resultados.
Juan Bau
Si hoy día recordamos a este hombre no es por sus canciones ni por su talento. Miren su look.
No, no es Judd Nelson con peluca. Es Juan Bau. Valenciano de origen, lo que le supuso verse definido por la prensa como el enésimo sucesor de Nino Bravo, tenía un buen vozarrón. No obstante, imaginamos que sufrió el síndrome de Sansón, y el día que le cortaron la melena no volvió a ser el mismo.
Coincide con el resto de galanes de segunda en su vocación one-hit-wonder (tema ya tratado en la virucom), ya que su única canción recordada por los que vivieron esta época es “La Estrella de David” (un tema que al que escribe estas líneas siempre le hizo mucha ilusión ya que hay pocas canciones que incluyan el nombre de uno…), balada de altos vuelos que cuenta una historia triste sobre una mujer judía y enamorada, que se despide de su amor mientras éste emprende un viaje a la tierra prometida. Aquí pueden catar el tema, aunque el directo deja al descubierto las carencias de Juan.
Es difícil que semejante apología de la fundación del estado israelí generara simpatía en la actual juventud española, tan solidaria con la causa palestina y siempre dispuesta a arrojar piedras a la embajada israelí. Pero en 1973 todavía teníamos cuentas pendientes con el mundo árabe (en lucha por los terrenos subsaharianos) y las parejas apoyaron esta balada, que se convirtió en uno de los principales éxitos de ese año.
Micky
Personaje mediocre hasta la extenuación -aunque siempre cumplidor-, se hizo famoso en los albores del poprock local, siendo el líder y cantante del grupo fundador del rock tuno, Micky y los Tonys. Dicho grupo se caracterizaba porque “eran unos cachondos” y hacían canciones como la terrible “No sé nadar”. Creemos que la mala consideración que tenía el rock entre los jerarcas del Movimiento se debía fundamentalmente a los bailes de Micky, que se suponía encarnaba el espíritu de los jóvenes yeyés y claro, a ver qué persona de bien no considera un fantoche a alguien como esto:
En cuanto comenzaron a aparecer grupos que dejaban claro que lo de Micky y los Tonys tenía más que ver con Los 4 de la Torre que con el pop, Micky se lanzó a por la carrera en solitario, como lo intentaron casi todos los frontman de la época. Contrariamente a lo que uno podía esperar, obtuvo una repercusión aún mayor que en su época de saltimbanqui. Su hit "El niño de la armónica" fue traducido a cuatro idiomas y llegó a ser número uno en varios países de centroeuropa, como pasaría años después con otros saltimbanquis maños.
Micky tuvo una carrera bastante exitosa, representando a España en Eurovisión con "Enséñame a cantar" y haciendo un papel digno. No obstante, para Micky fue difícil hacerse un hueco entre tanto hombretón de pelo en pecho, y quitando un par de canciones con cierta repercusión enseguida tuvo que retirarse del panorama. No obstante, a mediados de los 90 volvió a salir a menudo en televisión, gracias al elevado número de concursos que requerían a famosos para participar. Y estuvo también en ese experimento llamado Mágicos 60 con el que viejas glorias de los 70 intentaron pagar sus facturas. Su perfil de graciosito que conquistaba a las chicas gracias a su frescura tuvo utilidad a largo plazo y aún hoy día hay madres que dicen "Qué majo era Micky".
O Juan Erasmo Mochi, siendo más exactos. Este muchachote, nacido en Ibiza, fue uno de los cantantes más atractivos que dió la década de los 70. Comenzando su carrera como presentador del famoso programa "Escala en hi-fi", en el que una serie de actores interpretaban playbacks de canciones populares, Mochi empezó a labrarse las simpatías de la audiencia, con su aspecto de chaval guapete recién llegado del pueblo.
Fruto del éxito del programa, que según la wikipedia fue el show musical de más éxito en la historia de España, el mundo del cine "se interesa por Él" (la mayúscula también es de la wiki). Protagonizó varias películas siendo la más popular "Megatón Yé-Yé", una película aburrídisima que narra las desventuras de unos jóvenes chavales intentando alcanzar la gloria (entre los cuales también se encontraba Micky, por cierto). Durante la década de los 70 protagonizará bastantes éxitos en diversos festivales, ganando incluso el Festival de Benidorm, en la época en la que ganar esto era como hoy día quedar segundo en OT.
A nivel popular Mochi conseguirá muchos éxitos, tanto como compositor (escribiendo para gente como Nino Bravo o Julio Iglesias) e interpretando hits veraniegos como Mami Panchita o El Lagartija. No obstante su mejor canción es "Un camino hacia el amor", de la que no hemos podido encontrar interpretación en directo. Pero les dejo con "¿Qué hay en tu mirada?", otra de esas canciones lentas que podría interpretar Bertín Osborne y que, para no variar, tienen coros femeninos por doquier.
Leer la biografía de Erasmo por la red no tiene desperdicio, ya que, como tantas estrellas de la época, describen sus trabajos actuales como si fuera un material auténticamente esperado por el gran público, tal y como puede que ocurriera algún día. Otro rasgo importante es que muchos de ellos acaban editando discos para la SGAE, en el marco de la Fundación Autor, imaginamos que como muestra de agradecimiento por todos los servicios prestados a la hora de llevar divisas a la organización vía derechos de autor.
José Vélez:
Qué decirles de José Vélez. Tal vez una de las figuras más peculiares del mundo de la canción cantada en castellano. Muchos de los lectores a lo mejor no le conocen, pero sí conocen a su alter ego creado por Arús...Pepe Gáfez. Aunque cabe reseñar que dicha imitación no hacía más que inspirarse lejanamente en el bardo para crear el personaje canario, dentudo y gafe. El mal fario de José viene de la época de Eurovisión, ya que en su actuación hubo un pequeño percance con las luces (saltaron los plomos) y con la música (con fallo técnico por medio).
El caso es que el carisma de José Vélez era difícil de encontrar desde una perspectiva no postmoderna. Si bien es cierto que es el cantante melódico con un mayor número de hits indiscutibles, físicamente era extraño, extrañísimo. Un Freddie Mercury canarión, o un Horacio Pinchadiscos humano, que interpretaba canciones con un gran sentido de la épica. La mayor parte de sus canciones evocaban cierto escape de la vida rutinaria, amores internacionales mediante. Mi preferida en este sentido es "Vino Griego":
Si les ha llamado la atención, no se pierdan el vídeo de "Bailemos un vals", que también tiene tela. En fin, la carrera de José Vélez, para variar, declinó con la llegada de los 80; por lo tanto, emprendió el camino habitual de todo galán melódico: Sudamérica. Allí siguió editanto discos hasta que el pobre tuvo un pequeño infarto que le hizo estar unos años fuera de la circulación. No obstante, hace bien poco, en el año 2005 celebró sus 30 años en la profesión, 19 discos de platino y 32 de oro delante. Pero aún así, la memoria popular lo recordará siempre como un bicho raro, un nombre al que citar de broma o de imitar diciendo "qué mala suerte, chato".
LOS INTRUSOS: como decíamos al principio, el predominio de los cantantes en las listas hizo arrimarse a este campo a muchas figuras procedentes de otros terrenos que también querían su ración de éxito ante la audiencia femenina. Vamos, lo que intentó Jesulín veinte años después con los resultados conocidos por todos.
Pepe Domingo Castaño
Uno de los principales culpables de que hoy día el periodismo deportivo parezca un trabajo realizado por universitarios bebiendo cerveza en el bar de ICADE, y que desarrolló una carrera exitosa como periodista a la vez que quiso labrarse un futuro como cantante melódico. Son numerosas las canciones que se pueden encontrar por la red de Pepe, aunque mi preferida es "Neniña", y que llegó a ser número en el top 40 nacional.
Hay que reconocer que, aún figurando en nuestro listado como intruso, la carrera como cantante de Pepe Domingo no fue algo puntual para aprovechar el tirón mediático. Puede que nuestra generación le conozca sobre todo por "Venga un purito" y expresiones similares, pero como se describe en su myspace (que sí que sí, que tiene myspace): "Su carrera discográfica ha sido y es importante". Desde aquí les invito a que echen un ojo a "Mariquilla" o "Motivos", canciones respetables y en su mayoría registradas en vídeo por el recientemente desaparecido Valerio Lazarov. Fruto de lo cual, como imaginan, dichos vídeos no tienen desperdicio.
Popularmente conocido como “La Paca”, colaborador habitual de Mª Teresa Campos, presentador de “Que viva la copla”…y actor solvente en los Estudios Uno. Paco, o Francisco, como se le conocía en la época, intentó pegar el salto al mundo del pop melódico con “Mónica”, balada en la onda de Manolo Otero que apenas puede tildarse de mediocre. Imaginamos que si su perfil no hubiera sido tan gay-friendly hubiera tenido mayor tirón entre la muchachada setentera, pero no se dio el caso. Aquí les colgamos el tema, ripeado de un Éxitos CBS.
Pasado el tiempo Paco pudo ver cumplido su sueño gracias a la Campos y sus especiales navideños, en los que los colaboradores del programa matinal le daban duro al sonido programado. Y Paco, con ese aire elegante y distinguido, era el que más brillaba vestido de mujer.
Seguramente el nombre que menos se podían esperar dentro de este listado. El caso es que al abuelo le engañaron cuando todavía tenía una edad sexualmente activa para que aprovechara su voz cavernosa, y lo hizo a través de "Aún vivo para el amor".
En la línea de canciones susurradas acompañadas de coros femeninos, Fernando soltaba una perorata sin mucho sentido cuya única finalidad era erotizar a la audiencia. ¿El problema? Que los oyentes del momento no podían escuchar a la voz sin recordar sus papeles en Balarrasa, La Venganza de Don Mendo o Pim Pam Pum Fuego. Para la audiencia de nuestra generación, el problema es mayor, ya que no podemos evitar imaginarle profiriendo expresiones malsonantes mientras los esputos salpican su blanca barba. En todo caso, sirva este recuerdo para homenajear al bardo y recordar su fabulosa multidisciplinariedad, que nos ha brindado cosas como esta.
Epílogo
Y la verdad, nos dejamos muchos más cantantes en el tintero. Desde el canario Braulio (otro que llegó a representar a España en Eurovisión) hasta Danny Daniel y su Vals de las Mariposas. Todos ellos tuvieron sus minutitos de gloria, y quizá lo tengan aquí en un posible futuro artículo. Olvidados por las radios y marginados porque las mujeres no hacen blogs nostálgicos, recordemos que, un día, dominaron el mundo. Y lo volverán a hacer, cuando las estrellas estén alineadas.
-“Todos los niños excepto uno crecen. Tarde o temprano saben que crecerán”-
Como pueden suponer, Michael Jackson ha sido muy importante para nosotros. Una de sus canciones ha dado nombre a este blog, el Thriller de Maru está en el banner principal de virucom, hemos hecho el moonwalk en las bodas de los amigos...Su muerte, que si bien no se hace rara, no la esperábamos, ha sido un impacto. Como nuestro comentarista Marko de Roma dijo en el post de su muerte: "parece el 11-S de la música pop del siglo pasado". Dentro de unos años diremos aquello de "¿Dónde estabas tú cuando murió Michael Jackson?".
Probablemente Jacko figura en el olimpo de las estrellas más grandes que ha habido en el mundo de la música, junto a unos pocos elegidos. No vamos a enrollarnos sobre su dimensión mediática, pero si para mucha gente de mi generación es la primera vez que vivimos una muerte "musical" tan impactante y tan universal; tal vez el último en palmar de una forma tan inesperada -con matices en ambos casos- fuera Kurt Cobain, aunque su perfil más underground (mi madre le conocía de oídas, y mi tío no le imitaba cuando venía a casa) me hace pensar en que el último mito musical en morir fue John Lennon, y de eso hace casi 30 años. Y de ahí creo que viene el impacto; algo parecido a lo que pudo pasar a nivel español con la muerte de Lola Flores o la Jurado, que aún así eran muertes esperadas.
Por eso, desde Achuwoki queremos haceros partícipes de una pequeña semblanza de mis "momentos-Jacko" preferidos, de varias de las situaciones que vivió o generó este personaje y que nunca podré olvidar, más allá de las más obvias y que seguro han podido leer en cualquier dominical. Podríamos hacer un ranking con las canciones que más nos gustan, con sus mejores fotos, etcétera...pero como ustedes saben, nos gusta más fijarnos en los pequeños detalles. Así que vamos con mi top personal de SITUACIONES/MOMENTOS DELIRANTES DE JACKO.
En el nº 6: SU MONO BUBBLES
Porque todos los genios tienen excentricidades, y la de Jacko era tener un mono como mascota. Con mucho más carisma que el cerdo de George Clooney, Bubbles tuvo la suerte de ser adoptado por MJ con apenas tres años, siendo rescatado de un centro de investigación contra el cáncer en Texas. Lo mejor de esta extraña pareja seguro que no ha salido a la luz, pero los rumores decían que el chimpancé es el verdadero inventor del moonwalk, que cenaba en la misma mesa que su mentor, que juntos iban a tomar el té a casa de Liz Taylor, que cuando Bubbles se enteró de su propia muerte se carcajeó y se fue a comer una banana….
Una extraña amistad, de esas que tanto le gustaban al ídolo de masas, y que duró hasta que el animal desarrolló una actitud violenta que obligó a trasladarle a una residencia de animales justo al nacer el primero de los hijos de Jacko. Lo último que sabemos de él es que en 2003 intentó suicidarse, seguramente celoso de los nuevos amigos de Michael. No obstante, lograron llevarle a un hospital a tiempo, cosa que, desgraciadamente, no ocurrió con su querido papasito.
En el nº 5: EL PELO QUEMAO DEL ANUNCIO PEPSI
Año 1984, un Jacko lanzado hacia la conquista del universo firma un acuerdo multimillonario para la promoción de los refrescos de Pepsico junto a sus hermanos. Como se pueden imaginar por la fecha, el vídeo estaba lleno de muchas explosiones, por lo que nuestro objeto de análisis no pudo evitar ver cómo su pelo prendía por culpa de unos malditos cartuchos de magnesio y por culpa de un director exigente, que insistía en que aguantara un poco más cerca de las explosiones.
Probablemente, y teorizando de forma gratuita, aquí comenzó el tema de la desfiguración física de Jacko, ya que su pelo rizadito nunca volvió a ser igual. Para el estreno mundial de “Bad” la melenita lacia y churretosa, con ese rizo que caía sobre la frente, nos dejó a todos impactados, sobre todo porque el pelo parecía artificial, nada que ver con el pelazo moreno que llegó a lucir en la época Off The Wall. Me permito añadir, fantaseando, que la escena del pelo incendiado, combinada con la última nariz que tuvo, le hubieran ofrecido un aspecto similar a Goku (nunca se han fijado en la coincidencia?).
Independientemente de las consecuencias físicas, Michael no acabó destrozado por el accidente ni nada parecido, y copypasteo las declaraciones del finado sobre el tema: “recuerdo que disfruté del trayecto hasta el hospital, porque nunca pensé que iría en ambulancia tocando la sirena. Era una de las cosas que siempre deseé de chico!”.
En el nº 4: EL INCIDENTE JARVIS
En el 1996, la celebración de los Brit Awards fue de lo más divertida. Además de unos hermanos Gallagher que recogían su premio insultando a Blur y pasándose el trofeo recogido por la zona anal, el carismático líder de Pulp, Jarvis Cocker, decidió animar la velada en plena actuación de Jacko. Éste, que había acudido a recoger el premio al mejor artista de su generación, interpretó una sentida versión en directo de Earth Song, una de tantas canciones de la última etapa creativa de Jacko de temática naturalista (qué malos somos con la Madre Tierra, y tal). La actuación, espectacular como siempre, mostraba a un Jacko en actitud mesiánica, que comenzaba a elevarse en una grúa cuando...vean, vean....
Realmente como habrán visto la cosa no era para tanto; Jacko elevado a los cielos mientras unos niños suplican que demos una tregua a los desamparados, y un famoso borrachín que pasa por allí haciendo el tunante, siendo desalojado por los servicios de seguridad. Pese a que ésto no debería pasar de anécdota, los tabloides británicos hincharon la polémica todo lo que pudieron y más, dimensionando el asunto tras descubrirse que en el desalojo de Jarvis tres niños habían resultado heridos.
Fruto de la cancha que tuvo el incidente, se rumoreó que a Jarvis Cocker le podía caer una denuncia importante que le obligaría a acudir al trullo. En pos de hacer justicia, y con un evidente afán de cachondeo, desde el New Musical Express se fomentó la campaña "Free Jarvis", comercializando camisetas con dicha leyenda y que fueron un exitazo entre la muchachada inglesa. Pensarán ustedes que el pobre Jacko estaría desolado fruto del incidente; no quedó muy clara su reacción ya que no hizo muchos comentarios sobre el tema, pero de rebote Earth Song fue uno de los mayores éxitos de Jackson en UK, llegando a estar seis semanas en lo más alto de la lista de singles...
En el nº 3: EL TELEFILM SOBRE LOS JACKSONS
Allá por 1993-94, Antena 3 hizo una promoción, de esas intensas que les gusta hacer, creo que en verano, en la que iba a poner un telefilm el sábado a la noche contando la vida de Michael Jackson. Investigando ya de mayor, he descubierto que la tv-movie ganó un emmy y obtuvo otras tres nominaciones: el proyecto tenía bastante entidad y buscaba explicar los principales acontecimientos que habían tenido lugar a lo largo de su vida, centrándose en los maltratos que Papá Jackson infringía a su colección de morenetes.
La emisión del telefilme –seguro que no sorprendo a nadie- coincidía con el primer caso judicial al que Jacko tuvo que enfrentarse por sus complicados afectos hacia la infancia. Él nunca se pronunció sobre la película, aunque estamos seguros de que en Neverland la proyectaba una y otra vez para rememorar sus tiempos de crío, pensando en lo que desearía volver a tener siete años. Aquí en España fue bastante visto; recuerdo volver al colegio el lunes y comentar todos los críos lo que habíamos visto, ya que en aquel momento post-Dangerous Michael seguía siendo ultrapopular y alucinábamos con cada uno de los singles que se sacaron del disco. Hace apenas una semana, Cuatro daba un golpe de timón a la habitual programación veraniega para deleitarnos con una proyección del mismo. En dos noches, que 4 horas y media no son moco de pavo...
En el nº 2: MOONWALKER EL VIDEOJUEGO
Además del cariño que todos podamos tener en mayor o menor medida por la polémica estrella, los jugones tenemos que dar gracias por la alianza MJ-Sega, que dio lugar a uno de los juegos más divertidos de los primeros 90. En los tiempos de transición 8-16 bits, Sega lanzó para Master System y Megadrive un pedazo de juego inspirado en la película (por decirle algo) que lanzó Jacko. Con unos sprites que se movían casi más rápido que el Jacko real, nuestras armas eran la pirueta + sombrero o la pirueta + patada. Nuestra misión, inspirada en la película, era rescatar a los niños que Mr. Big tenía secuestrados. Éstos, al ser rescatados decían alegremente “Michael!”, sabiendo que por fin, había llegado su amigo.
Mi experiencia personal con el juego (ojito que hubo una versión arcade menos recordada pero más talentosa) fue bastante frustrante, porque recuerdo nunca pasarme el final boss en mi antigua Master System II. Quién sabe, lo mismo lo intento de nuevo como homenaje particular. Por cierto, leo en vandal y veo en youtube que en dicho juego también aparecía nuestro amigo Bubbles, en el caso de que Michael rescatara a todos los niños del nivel en cuestión.
La colaboración Jacko-Sega no se quedó hay, sino que, si es cierto el rumor, Jacko podría haber querido colaborar en la elaboración de la banda sonora de Sonic 3, hecho que fue parado en seco por Sega (ay amigos segueros, qué pocas buenas decisiones tomásteis en los 90) debido a la mala imagen que Jacko empezaba a tener fruto de sus fiestas de pijamas con tiernos infantes. Una pena, sabiendo que MJ era un gran fan de los videojuegos (¿vieron imágenes de la colección de recreativas que había en Neverland?) y que los juegos de Sonic siempre estaban muy cuidados en esta cuestión.
En el nº 1: SUS IMITADORES
Una de las cosas más insoportables que ha generado la cultura moderna han sido los imitadores de mitos. Ese paisano que imita a Groucho en la calle Preciados, esos fulanos que se cascan un bigotillo de pega y creen que meneando el bastón son Chaplin...y sin olvidar a esas suripantas que utilizando el lipstick y una falda con vuelo hacen la gracieta de levantar la falda haciéndose pasar por Marilyn en un Foster's Hollywood en Las Rozas...
Como fenómeno mediático, y -sobre todo- como mito, MJ ha contado con una inmensa pléyade de imitadores profesionales. Lo que salva a estos impersonators de la mediocridad es la capacidad de sentir de verdad el personaje. Muchos de ellos llegaban a recurrir al bisturí de cara a asimilar los bizarros rasgos faciales de Jacko; cómo olvidar esos noblotes chicos de pueblo, más que afeminados, que iban a la capital desde su pueblo de Extremadura, para salir en algún talk show de Antena 3 imitando a su ídolo, ante el cachondeo del respetable.
Como decíamos, el uso y abuso de la imitación del King of Pop llegó a extremos delirantes, viendo a figuras del humor patrio como Jordi LP recurrir al agarramiento de huevos como recurso cómico. No obstante, a mí me gustaría recordarles el momento cumbre para mí en cuanto a estupefacción ante el concepto “imitador profesional de MJ”. Allá por el año 1996 el equipo de fútbol con el que simpatizo logró la proeza de ganar dos títulos en la misma temporada. Esto, que ya de por sí suena a chiste, se complementaba con el peculiar carisma que exhibía el dirigente de la entidad, Jesús Gil y Gil. Aquel dislate de hombre quiso celebrar el culmen de su gestión deportiva en el Atliiieti con un macroconcierto en el que figuras del pop como Azúcar Moreno (en su mejor verano, con el Sólo se vive una vez de moda), Nacho García Vega o Sabina interpretaron varios temitas en honor del club rojiblanco, ante la sufrida hinchada.
En la retransmisión televisiva, el locutor encargado del evento insinuaba cada cinco minutos que nos esperaba una figura mundial de renombre, que al evento había acudido una superestrella, que nos íbamos a quedar alucinados, en definitiva. Cuando en teoría todo iba a acabar, por fin se desveló quién era ese músico misterioso. De pronto, salta un vídeo resumen de la gira de Jacko en el 88 y ante mi incredulidad, al escenario sale un sosías de MJ, haciendo un playback escandaloso acompañado de los clásicos bailes que cualquiera de sus parientes podría hacer en una boda a las cuatro de la mañana. Ahí cobré conciencia de la grandeza del mito. Si alguien como Gil y Gil (y Tal y Tal) necesitaba recurrir a alguien como Jacko, aunque fuese figuradamente, para dejar a la gente babeando...es que no podía haber nadie tan grande como él.
EPÍLOGO
No podemos despedirnos sin remarcar que el 90% de la vida de Michael Jackson podría entrar en un artículo como éste, comenzando desde su vida como infante morenete de pelo afro (y ganando un oscar con "Ben", canción dedicada a una rata asesina, tema principal de una especie de secuela del "Willard" original), sus amores de juventud nunca consumados carnalmente, sus extrañas amistades siempre con ancianas o con críos, sus videoclips, sus numeritos en los conciertos, sus últimos años de vida hundido en la amargura de la polémica amarillista...Sorprendentemente, con su muerte ha tenido por fin un respiro en los medios y se ha hablado de él con bastante cariño y respeto. Desde aquí nos unimos a esa visión (con un poquito de miedo a una avalancha de HOYGAN rollo Tokio Hotel) deseando que allá donde esté, vuelva a ser un niño apasionado por la música. Va por tí, Jacko!
No visito Blabbermouth desde que dejé de trabajar en la industria musical. Por eso me tengo que enterar de la existencia y escaneo de esta fotonovela a través de Adlo. Y gracias les doy, porque el artefacto se las trae.
Nada más y nada menos que Thor, aka John Mikl-Thor, cantante de glam metal de serie B y actor de películas de serie Z contra Cronos, líder del grupo seminal de black metal Venom, que en la práctica, era aún más costroso que el propio Thor.
El cómic parece que data de 1981, año donde ambos personajes aún podían considerarse como personajes populares dentro de esa escena metálica. La decadencia de ambos llegaría a mediados de los 80. Fijensé sino en el clip que adjunto a continuación, proveniente de un VHS del que César Martín habló más de una vez. ¿Dónde han visto ustedes un vídeo en directo donde casi hay más gente encima del escenario que en entre el público?
Mi primer contacto con Thor fue a través de la BSO de Rock'n'Roll Nightmare, que encontré por 100 pesetas en Yunque hace muchos años y que me gustaba mucho. Eso sí: es poco representativa de su obra, pareciendo más un disco de WASP y utilizando un tono agudo muy poco característico. Durante años busqué la película, hasta que Synapse la reeditó en un recomendable DVD que comenté en su día en la revista Popular 1. Antes de internet, era imposible encontrar sus discos. Ahora es cuando se da cuenta uno de por qué. Un "Best of" tendría la misma extensión que un EP de 5 canciones.

En cuanto a Venom, algo parecido: me compré un recopilatorio por, no sé, 395 pts en el Simago de Alcalá. ¿Hay algo que le pegue menos a Venom que vender sus discos en un supermercado repleto de amas de casa, niños y jubilados? Los temas pertenecían a su etapa de mediados de los 80, un poquito más convencional, y donde temas como Black Christmas tenían hasta estribillo y todo.
De hecho, el único fan de verdad de Venom que conozco es el Dr. Sierra, que posee todas sus obras primerizas en vinilo, y que el mismo definió muy acertadamente como "metal trapero" y gustaba de ponerlos en Tiempos Bizarros, el programa que hacíamos juntos, sobre todo aquella canción llamada AAAAAAARGH. Desde luego, en su momento tenía su validez, aunque solo fuera por ganas de tocar los cojones al personal y asustar a los profesores, si bien nunca fue lo mio.
Como ven, los dos grupos tenían una importante influencia del cómic de superhéroes, si bien es evidente que uno optaba por mostrarse como un héroe y los otros, como villanos. Que buen tino el de los tipos de Kerrang a la hora de idear este divertido cruce. ¿Se imaginan algo así en las garrulas Heavys Rocks o demás revistas hispanas? Ni de puta cuña.
Que poco sabía yo de este cruce de titanes que ni el mismo Jack Kirby hubiera acertado a imaginar, para la Kerrang, nada menos. Solo falta Exterminius por ahí y ya hubiera sido la hecatombe.

Una de las principales lacras que tuvo que padecer la sociedad española durante los años 80, junto a la barbarie terrorista de la ETA, fue el JACO. Creo que eso es una verdad indisoluble para la que no es necesario consultar ningún estudio del CIS ni similares, simplemente les propongo hacer un repaso mental y pensar en la cantidad de referencias culturales que pueden recordar en referencia a esos malditos polvos blancos que convirtieron a la chavalada de periferia, a los artistas de la movida y a todo quisqui en zombis andantes. Porque los zombis molan, pero sólo en las películas.
Entre todas las manifestaciones culturales que les mencionaba, aquella en la que el jaco ha sido un elemento fundamental a lo largo del tiempo ha sido la música. Presente en todos los estilos y en toda clase de ambientes, a principios de los ochenta el caballo era una droga más bien vista socialmente, el ritual de quemar la cuchara era imitado en los bares más in y los porros eran una cosa de jipis-paliza…; en definitiva, los adolescentes de aquella época soñaban con que sus padres les dieran un poco más de paga para ir directos a por un par de micras. Pronto vino "el fantasma del SIDA", como diría una Mercedes Milá en 1991, y el jaco empezó a quedarse demodé. Poco a poco empezaron a surgir los hipermercados de la droga, empezaron a verse hombres desnutridos con riñonera por las calles, y pronto todos conocimos a alguien a quien habían robado “a punta de jeringuilla”.
En ese contexto, la música, una de las bellas artes, no pudo evitar hacerse eco de ese fenómeno social, y volcó todos sus esfuerzos en convencer a los jóvenes españoles de que la droga lo mejor era ni probarla. Claro, muchos no se dieron cuenta de que ellos tampoco podían probarla, y así les va. En definitiva, vamos allá con una recopilación de los mejores momentos de la heroína en la música pop. Me disculparán si al hilo de este tema pronuncio más de dos veces la palabra owned, pero con este tema y este paisanaje, es imposible resistirse.
- Caballo maldito, de Queco: hubo un tiempo en el que la gente que afirmaba sin ruborizarse “a mí lo que me gusta es la pachanguita” se sabían de memoria y al dedillo una canción llamada Tengo, la de la cosita que en oro su peso vale, o algo así. Tamaña incongruencia era perpetrada por Queco, un artista de los forjados a sí mismos, curtido como músico de estudio y compositor de grandes canciones como alguna de Malú, o alguna otra suripanta latina. También trabajó como productor para las mismísimas hijas del tomate, esto es, Las Ketchup.
En sus inicios se dedicaba únicamente al género calorro, y en ese género es donde ha ofrecido su material más valorable desde una perspectiva crítica. Su hit estrella en los programas de descarga utiliza como título una de las metáforas más curiosas utilizadas en relación a la heroína. Porque ya me dirán a qué viene utilizar “caballo” como sinónimo de este opiáceo inyectable.
En fin, yendo a la canción; Queco apuesta por levantar las cartas al principio de la partida, utilizando en las dos primeras frases las palabras “venas” y “aguja”. Esto ya nos planta una imagen mental muy clara sobre lo sórdido que es pincharse. Y ciertamente la canción no le va a la zaga, ya que empieza con una guitarra ultrachunga, así como de Bloque o Muro, seguida por la base clásica del género, una guitarrita española con una batería electrónica, sobre la que Queco entona unos ripios que estremecen por su sincera crudeza
El resto de la canción supone reiterar los mismos tópicos en torno a lo mala que es la droga inyectada en vena. Queco centra su odio únicamente en la heroína ya que el resto de sus canciones conocidas son retratos de personajes simpáticos de su ciudad de residencia, que no tienen ningún reparo en fumar porros a troche y moche, como “El borracho” o “Perros Callejeros”, y que viven de pequeños hurtos con fuga en Seat Supermirafiori, como el Torete o el Vaquilla. En fin, independientemente de lo sórdido de escuchar esta canción, es innegable que supone un pequeño hito en el mundo del calorreo por acabar de centrar la temática del género en aquello a lo que debería haberse limitado: el no a la maldita droga. Al menos hasta la llegada de Camela, claro.
- Heroine, de Lou Reed: lo clasificamos como canción por llamarlo de alguna manera. El único interés del track 6 del disco más sobrevalorado de la historia del rock, cuyo único mérito es haber servido de inspiración a “La Banana” de Paco Clavel, es una cacofonía de ruido. No obstante, lo reseñamos aquí porque en un directo, el simpático de Lou Reed se pinchó heroína mientras cantaba (es un decir) esto. Tres hurras por el viejo rockero.
- Hay un caballo que al pasar por tu vida: lo mejorcito del soso panorama del pop español de finales de los 80, esto es, los grupos cuyo nombre empezaba por un artículo, Los Rebeldes, Los Ronaldos, La Frontera…casi todos aparecen en esta canción que más que una canción es un icono de lo mal que luchan las instituciones contra el opio afgano.
La primera campaña de la FAD contra la droga consistía en juntar a un buen puñado de artistas entonando un himno pop que convenciera a la chavalada pre-JASP de decir NO. Ni que decir tiene que la campaña fue un fracaso por multitud de razones. Las más importantes:
1) La heroína estaba decayendo. Como antes decía, ya se habían separado Nacha Pop y ya se había popularizado el término yonki. Las drogas de síntesis reclamaban su lugar en la historia a través de los grupos de Madchester, del Smiley y de Ibiza mientras que por otro lado, el polvo colombiano dejaba de estar reservado sólo a yuppies. De hecho, a partir de ese año 1988 todas las campañas de la FAD obviaron el tema de la heroína y hablaron de éxtasis y cocaína, apareciendo estrellas de los baños nocturnos como “El Gusano” o “La Pirula Comecocos” que tan buenos ratos nos han dado.
2) ¿A quién se le ocurre utilizar a estrellas del rock como apóstoles de la abstinencia? Si Coque Malla se parece a Gorka de “Física o Química” es por algo, Carlos Segarra compuso “Mescalina mi amor”, y La Frontera cantaba “Si el whisky no te arruina las mujeres lo harán”.
3) El vídeo musical se complementaba con mensajes a cámara, en los que nuestras estrellas soltaban tópicos en contra de la heroína. Claro que mucho peor fue al año siguiente, en el que contaron con Antonio Flores. En todo caso, no se pierdan la siguiente muestra porque es espectacular, especialmente la risa de Rafa Unión al final de su testimoniorl.
En definitiva, otro elemento de juicio más que nos conduce a pensar que las campañas contra la droga deberían estar diseñadas por jóvenes de no más de 16 años, porque los resultados suelen invitar más al sano cachondeo que al recelo y el miedo que se pretende implantar. Afortunadamente, la juventud en el 88 ya estaba a otros temas y dejaron atrás la grimosa jeringa, aunque no por esta campaña, claro.
- Ese caballo llamado muerte, de Medina Azahara: el grupo de heavy cordobés cuyo cantante parece Ron Perlman en "La Bella y la Bestia" también dedicó uno de sus cañeros temas a tratar las consecuencias del mal uso y abuso de la heroína. Original de Miguel Ríos, conoció su versión definitiva de su mano gracias a ese acento andaluz que le daba una mayor verosimilitud. En este caso concreto merece la pena destacar que las madres de los 80 tenían como principales demonios sociales a los heavies, asociados en la imaginería popular a la litrona y la jeringuilla. No fueron pocas las manifestaciones que, al menos en la periferia madrileña, se hicieron en contra de los bares heavies, focos de degradación humana y social.
Como todos sabéis, muchas voces del movimiento de la malla se levantaron en contra de dicho estereotipo al grito de "El heavy no es violencia". Con esta canción, Medina Azahara añadían además que los heavies eran gente sana que le decía que no a la cosa de la jeringa. El tema no tiene un estribillo que enganche al estilo del Necesito Respirar, e incurre como todas las canciones referidas al jaco en imponer al oyente un ambiente lúgubre, como de descampado nocturno. Menos repercusión tuvieron otras jebiladas espantosas como No te enganches (Banzai) o Yonki (Ángeles del infierno), entre otras muchas.
- Heroína, de Los Calis. Tal vez es la canción más conocida de todas las que aquí se están tratando. Los Calis eran un grupo procedente del madrileño barrio de Santa Eugenia, que en la segunda mitad de los 80 petaron todas las gasolineras de España con su mítica cinta amarilla, la cumbre del género calorro. Como el Blue Album de Weezer, es imposible encontrar un título a este disco, pero sí es posible afirmar que las diez canciones que jalonan este auténtico viaje por el lado chungo del barrio, son canciones inmortales. La canción que abre la cara B del disco es la citada “Heroína”, y la hemos dejado para el final puesto que es el principal hit yonki de todos los que en esta lista figuran. Creemos innecesario entrar mucho en detalle ya que suponemos todos ustedes conocerán la canción; no obstante, cabe señalar varios elementos destacables:
A) Los tres singers emplean durante todo la canción un tono tristón, melodramático. Podría pensarse que es cosa del mensaje que transmiten, pero no. Es el tono que utilizarían a lo largo de toda su discografía, aunque estuvieran hablando de un caballo que galopaba (y aquí no hay metáfora sobre adicciones). Cabe señalar que Los Calis vivieron de los éxitos de The Yellow Cassette durante toda su carrera, encontrando que sus recopilatorios contienen esta cinta entera más dos canciones de relleno.
B) La frase del estribillo es “Más chutes no, ni cucharas impregnadas de heroína”. Es un punto digno de mención porque muchos hemos vivido pensando que se decía “mas chutes no, mi cuchara está inyectada de heroína”, frase un tanto dadaísta ya que es imposible inyectar una cuchara.
C) Pese a la decadencia física que sufren los yonkis y que la canción pretende simbolizar con el lamento del teclado, siempre hay una ventana que puede abrirse a la esperanza. Es por esto que en la parte final del tema, los Calis aprovechan el subidón del estribillo encadenado para soltar una serie de mensajes directos a la patata del consumidor: “no te compliques la vida”, “que no se diga, eh”, “noche y día, noche y día”, “no no no, de heroína”. Así escritas estas frases parecen una insensatez, pero en el contexto de la canción queda muy simpático, logra que uno ponga en su cabeza la boda de Farruquito, o algo así.

En fin, estimados amigos, damos por zanjado este viaje dejando canciones en la recámara, habiendo logrado sortear algunos nombres tan obvios que ha dado cosita citar, ya que no es nuestra intención hacer ninguna enciclopedia del tema ni liarnos a poner una lista larguísima de nombres en negrita. Les invitamos, en todo caso, a que compartan sus favoritas en los comentarios y nos despedimos recordándoles que no olviden supervitaminarse e hipermineralizarse, pero no utilizando instrumentos que pinchen!
Hay muchas cosas que uno nunca podrá explicarse. El éxito de El Barrio, la formulaunización de la juventud española, los trámites administrativos…El fenómeno fan es una de estas cosas, y pese al interés que tengo por el fenómeno social, nunca he llorado en un concierto, ni por la muerte de ningún artista de referencia, ni siquiera por la disolución de La Oreja. Como mucho, puedo haber pensando en la vocalista de dicho grupo en un sentido carnal, lo cual no es cosa de fan, sino de mal gusto.
Como además uno tiene una edad en la que su hermana pequeña ya no es pequeña ni lee la LOKA ni el VALE, pues ha perdido cierto contacto con la actualidad fan. He de decir que sí viví, gracias a mi citada hermana, el relevo de Take That a los Backstreet boys, aquellos muchachos salidos de Another Gay Movie. Pero me quedé desfasado en esa época. Así que, desde el respeto, les cuento la insensatez que pude vivir hace un par de semanas, en pleno centro de la ciudad.
Tokio Hotel son un grupo de alemanes que apenas han cumplido la mayoría de edad y que presumen de una estética “original y rompedora”. Su música es una absoluta basura desde el momento en el que comienza cualquiera de sus canciones, una especie de My Chemical Romance descafeinados (que ya es decir), o unos Smashing Pumpkins con el período (perdón por la redundancia). No obstante, hoy día son conocidos en todo el mundo y generan mucho movimiento a su alrededor, especialmente entre jovencitas que no pasan de 16 años, y que no han dudado en abrazar una estética bastante chunga fruto de su adoración por estos ídolos.
Porque como decía antes, para ser fan de los Take That o BSB lo único que tenías que hacer era ir al aeropuerto, ir a su hotel, hacer cola en los conciertos…pero para ser fan de estos jóvenes además de lo anterior tienes que convertirte en siniestrillo! Y es indudable que eso para una muchacha de 15 años, de periferia o de pueblo, es bastante duro.
Así pues, una vez puestos en situación y habiendo expuesto la sinrazón del éxito de Tokio Hotel, pasamos a exponerles documentos gráficos y audiovisuales acerca del evento que pude presenciar hace unas semanas en la céntrica Plaza de España, en Madrid, ante un surtido combo de fans de TH concentradas allí, apenadas por la cancelación de un concierto de estos monosabios en la capital del reino.
Resulta que Bill, cantante del peculiar combo, tenía la garganta afectada (en sentido médico) y el concierto se tuvo que cancelar. Fruto de la enajenación propia de los 15 años, la muchachada que se había visto plantada por sus ídolos se concentró en Plaza de España sin saber muy bien para qué, de tal modo que la cosa se llenó de muchachitas afectadas con sus banderolas, sus camisetas, y sus gorras de lado, y que vagaban de un lado a otro de la plaza sin saber que hacer. Como Amanecer de los Muertos pero en peor.
Como uno tiene mucho interés por estos eventos sociales, se quedó vagabundeando entre las jovencitas, tomando fotos y vídeos de la cosa, esperando alguna escena de lloriqueo, de rabia, o de padres enajenados queriendo denunciar al grupo gritando “NO HAY DERECHO A QUE LE HAGAN ESTO A NUESTROS HIJOS”. No hubo nada de eso, ni siquiera una triste lagrimilla. Pero amigos, la cosa estaba así de calmada porque iba a pasar una cosa.
No, no apareció allí ninguno de los muchachos de Tokio Hotel. Apareció una fan disfrazada de uno de ellos, con una guitarra de cartón (¡UNA GUITARRA DE CARTÓN!) dispuesta a simular cómo toca la guitarra el hiphopero rubiales del grupo. A su alrededor se acumuló una marabunta dispuesta a hacer el playback, incluso alguna se subió a dar voces imitando al clon de la islandesa chillona. Como fondo musical, la que parecía ser coordinadora del club de fans puso un móvil 3G con una canción del grupo.
Ante episodios como estos, uno se plantea el paso del tiempo y la cantidad de gente que debe haber arrepentida por cosas de juventud. Imaginen ser una de estas personas, cantando alrededor de una muchacha disfrazada mientras la gente que pasa les mira con cara extrañada. Y luego piensen en cómo son ahora, y en que su pasado contiene episodios de este tipo, vinculado a un grupo tan risible como este. Estremece.
投稿者 MagicoViaje : 6:53 PM | コメント (138) | トラックバック